Santa Comba alerta del mal estado del templo parroquial
04 ago 2011 . Actualizado a las 11:11 h.Una página web es la forma elegida por una parroquia de Riotorto, la de Santa Comba de Órrea, para buscar apoyos que permitan salvar la iglesia parroquial de un deterioro que el paso de los años y la escasez de medios para evitarlo van haciendo poco a poco algo más inevitable.
La iglesia, como se explica en la página web, fue reedificada en el siglo XIX, aunque contiene elementos del anterior y tiene además, previsiblemente, una larga historia anterior: se relaciona su origen con el de un monasterio de monjas cuyos comienzos se remontan ya al siglo IX. En la página web se recoge además un comentario de Enrique Cal Pardo, archivero de la catedral de Mondoñedo y buen conocedor de la historia de la diócesis, según el cual es probable suponer esa relación entre la iglesia y el anterior monasterio.
Sin embargo, esa larga historia no ha salvado al templo de un deterioro que parece notarse en diferentes detalles. Marité Linares, natural de la parroquia que lleva años afincada en Barcelona y que ha sido una de las principales impulsoras de la campaña, manifestó ayer que resultaba necesario cambiar la cubierta del edificio, de igual modo que se precisa restaurar algunos elementos de las figuras que adornan algunos retablos.
De todos modos, la conveniencia de proteger el edificio parece directamente proporcional a la dificultad de conseguir fondos para afrontar los trabajos. Así las cosas, los promotores de la página web han abierto una cuenta corriente en una caja de ahorros para canalizar los donativos que se reciban. También se reconoce, como explicó Linares ayer, que la obra puede resultar costosa, aunque ese obstáculo no enfría por ahora el ánimo de los promotores.
A veces, «buena gente»
No se descarta que lleguen algunas aportaciones exteriores, incluso procedentes de personas que no tienen relación alguna con la parroquia pero sí buenas intenciones y amplias posibilidades económicas para realizarlas: «A veces te encuentras buena gente y buenas personas», dijo ayer.
Uno de los aspectos que sí parece haberse logrado ya es el de la sensibilización. En primer lugar, la realización de la página web ha sido posible por la intervención de Iván Aguilar, hijo de Linares; la página no solo explica la historia del templo y su actual mal estado sino que también recoge otros apartados de interés relacionados con la zona. Por otro lado, el sacerdote Antonio Rúa, encargado de la parroquia, también ha mostrado una actitud participativa, como recalcó ayer Linares, que lleve más de 30 años en Cataluña pero que conserva la relación con su tierra de origen. Otra colaboración, la de Paco Veiga, ha sido valiosa para lograr datos sobre la parroquia que ahora se pretende impulsar.