Insultos y acusaciones del subteniente Baquero

La Voz

LUGO

Al poco de arrancar la investigación, en octubre de 2009, la jueza tomó la decisión de llevar a cabo una entrada y registro en las dependencias del equipo de personas de la Guardia Civil al que pertenecían dos de los agentes que luego serían detenidos, Armando Lorenzo Torre y Julio Baquero. La presencia de la jueza y un equipo de asuntos internos de la Guardia Civil en la comandancia, en plena noche, fue como la bomba de Hiroshima. Nunca hasta entonces alguien del juzgado registraba la comandancia.

Nadie le llamó la atención

Parece que los visitantes no fueron bien recibidos. La jueza informó al director general de que el jefe del equipo de personas, Julio Baquero, insultó y efectuó duras acusaciones contra los miembros del equipo de asuntos internos de la Guardia Civil que realizaban su cometido por orden de la instructora. Según lo expuesto por De Lara, ninguno de los superiores de Baquero -el capitán de policía Judicial, Rico, y el coronel Miguel González? le llamaron la atención. A posteriori, el propio subteniente llegó incluso a justificar su actitud ante la jueza, según la información transmitida al responsable general de la institución armada en España.

Pero todavía hay más. Julio Baquero exigió a un agente que le mostrase unos documentos que la jueza le había encargado que recopilase y le entregase, según denunció el propio afectado. La magistrada le explicó al director general de la Benemérita que esta era otra maniobra para entorpecer la investigación porque el subteniente, supuestamente, actuó prevaliéndose de la superioridad en el cargo y siendo perfectamente conocedor de que las actuaciones eran secretas.