Galicia ya tiene su primer centro de recría de ganado vacuno al aire libre. Ocupa doscientas hectáreas de monte comunal en Frontón, a un paso del cañón del Sil en municipio de Pantón. Tiene capacidad para setecientas reses y lo gestiona la SAT Frontón, una empresa puesta en marcha por seis ganaderos y tres veterinarios de la comarca de Monforte.
Las primeras terneras llegaron el pasado enero. Venían de una granja de O Saviñao. Después fueron llegando otras de municipios como Pantón, Carballedo, Chantada, Taboada, Paradela, Portomarín, Guntín, Castroverde, Trabada y Santiago de Compostela.
En estos momentos son doscientas y dan trabajo a un encargado y un operario. Cuando esté lleno harán falta cinco trabajadores, además del equipo de cuatro veterinarios que ya está pendiente de todo lo que sucede en las distintas secciones en las que se separa a las novillas en función de su edad.
José Manuel Losada es uno de estos veterinarios y el presidente de la empresa. En resumen, lo que ellos ofrecen es hacerse cargo de las terneras durante sus dos primeros años de vida a cambio de 2,20 euros por animal al día.
Con el trato, los ganaderos ganan espacio en sus granjas, ahorran tiempo de trabajo, pueden vender la leche que de otra manera tendrían que guardar para alimentación, y se garantizan una recría profesional, con control sanitario e inseminaciones con genética de calidad. «O noso cliente típico -explica Losada- ten unha granxa dimensionada, cunha capacidade xenética moi ampla, que precisa reposición e que sabe que o sostemento dun acervo xenético de calidade se logra externalizando a recría».
Castro de Ribeiras de Lea
Al contrario de los dos centros de recría intensiva que ya existen en Galicia, del de Zaragoza, que es el referente a nivel estatal, y del que planea abrir la Diputación en Castro de Ribeiras de Lea, el de Frontón combina recría al aire libre y en establo.
Es un modelo ensayado ampliamente en Estados Unidos, algo menos en Europa y sin precedentes en España, pero Losada asegura que es el que garantiza vacas más saludables y resistentes, y por tanto más longevas.
El proyecto empezó a gestarse hace años, pero necesitó de una compleja tramitación administrativa. Si los promotores se fijaron en Frontón no fue solo porque aquí tenían una pieza de terreno de las dimensiones necesarias.
«Este monte -dice Losada- está sanitariamente aillado, porque a granxa gandeira máis próxima está a seis kilómetros e ademais aquí sopla un vento constante que nos libra de moscas durante o verán». El centro no genera purín, porque todo el estiércol se reutiliza como abono para el pastizal.