El BNG sospecha que el alcalde se lucró al vender terreno para la aldea etnográfica y Alnagm lo niega
26 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La construcción de un complejo etnográfico en la parroquia murense de Burgo ha desatado una tormenta política, con sospechas sobre posibles aprovechamientos privados que lanza una parte y niega la otra. La parte de la que salen las acusaciones es el BNG, que ayer se refirió a ese proyecto como posible tráfico de influencias «coa utilización de información privilexiada en beneficio do alcalde e persoas achegadas». La parte que replica contra esa versión es el alcalde, Issam Alnagm, que ayer aseguró que en la venta de los terrenos no obtuvo beneficio teniendo en cuenta lo que ingresó y lo que antes desembolsó para adquirirlos.
El proyecto que el Concello murense prevé desarrollar con fondos procedentes del canon eólico, ingresos que reciben los municipios en los que hay instalados aerogeneradores y que para Muras supusieron 650.000 euros en la primera convocatoria, es la puesta en marcha de una aldea etnográfica. Hasta ahora, como explicó ayer el alcalde, se han comprado unas 32 hectáreas, con precios que han oscilado según la valoración estipulada. Se ha cerrado la compra con siete dueños de terreno, entre los que figura él, y falta otro grupo, formado por dueños de fincas que tienen menos superficie y que están en el medio de las ya adquiridas para el desarrollo de ese proyecto.
Para Antonio Veiga, responsable del BNG en A Mariña, la elaboración de las bases para la compra de terreno implicó que la zona elegida coincidiese «coas características das propiedades do propio alcalde». Alnagm dijo que la ubicación elegida era la «mejor zona».
Según el BNG, en el pliego de condiciones que aprobó el Concello para la adquisición de terrenos e inmuebles se estableció, entre otros, el requisito de que estuviesen situados en suelo rústico de protección de espacios naturales y de que pudiesen formar, con otros cercanos o comprados, una aldea etnográfica.