Finsa-Rábade empezó a aplicar el ERE de suspensión de contratos, que le aprobó la Xunta la pasada semana para los cuatro centros de producción de los que dispone la maderera en la comunidad autónoma. Diez trabajadores, de una línea de producción que está parada desde hace días, son los primeros regulados, que están incluidos en el expediente, que tendrá duración de un año y que afectará a toda la plantilla, integrada por 270 trabajadores.
El grupo Finsa alegó necesidades de producción para presentar el expediente de regulación de empleo que afecta a todas las plantas gallegas. En Rábade entre los meses de febrero y mayo suelen reducirse los pedidos, lo que se refleja en el trabajo de una planta que ya realizó un fuerte ajuste el pasado año. El personal de los diferentes departamentos se irá incorporando en el ERE en función de las necesidades que fije la empresa en cada momento.
La maderera solicitó un nuevo ERE, con vigencia de un año, una vez que finalizó el anterior que le aprobó la Xunta, a finales del pasado mes de diciembre. El grupo negoció con los representantes de los trabajadores esta nueva suspensión temporal de empleo, que fue autorizada por la Xunta en los mismos términos en los que fue presentada por Finsa.
La planta de Rábade está especializada en la fabricación de contrachapado y tablero, que Finsa exporta a diferentes países europeos y asiáticos.