Si se cumplen las previsiones municipales, el proyecto para convertir la antigua prisión lucense en un centro cultural de usos múltiples estará redactado en septiembre, mes en el que le será entregado al Ayuntamiento. Así lo indica la concejala de Economía, Sonia Méndez, que señala que una parte del inmueble, una vez reformado, acogerá también el departamento municipal de Arqueología. Cree que, también en este aspecto, la antigua cárcel puede jugar un papel decisivo en el proyecto de convertir a Lugo en una ciudad que sea una referencia en España en esta faceta de la investigación histórica.
Tanto la concejala Sonia Méndez como la arqueóloga Covadonga Carreño resaltan la importancia que tendrá en este empeño la creación, por la Xunta, del Centro da Romanización, en el antiguo cuartel de San Fernando. Esta nueva infraestructura cultural incidirá en que el Concello reformule el contenido de la sala de exposiciones Porta Miñá, que acoge desde hace años una muestra sobre el origen de la ciudad. Los planes municipales para potenciar el área arqueológica tendrán que incluir el refuerzo de la plantilla.
Hay que recordar que en la capital lucense las excavaciones arqueológicas empezaron a efectuarse de modo sistemático en el mandato del alcalde Vicente Quiroga, al hilo de la construcción de los tres primeros aparcamientos subterráneos.