El masivo robo de cuchillas de afeitar obliga a los súper a tomar medidas

Xosé Carreira LUGO/LA VOZ.

LUGO

En algunos establecimientos tuvieron que ser retiradas de las estanterías en las que únicamente hay un cartel que el cliente tiene que presentar en la caja al salir

18 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

¡Quién lo diría! Las cuchillas de afeitar son uno de los productos más codiciados por los ladrones de supermercados y tiendas de perfumería. No hace mucho, la policía lucense descubrió a una pareja especializada en este tipo de sustracción, pero resulta que los responsables de los establecimientos ya venían padeciendo este tipo de hurto desde hacía bastante tiempo. Tanto es así que los responsables de algunas cadenas ordenaron la inmediata retirada de los paquetitos de los lineales o estanterías.

En las tiendas lucenses de Eroski, por ejemplo, ya se escoge cuchilla de forma virtual. En los ganchos destinados a la colocación del producto lo único que cuelga es un cartón con el anagrama de la marca en cuestión y alguna de sus características, así como también su precio. Este papel hay que presentárselo a la cajera que es la que, a posteriori, provee al consumidor del artículo. El sistema utilizado es parecido al que emplean la mayoría de las tiendas para las botellas de licor y algún otro artículo, especialmente de informática o fotografía. Una caja de plástico cerrada evita los robos de estos artículos que también resultan muy atractivos.

¿Porqué tienen tanto tirón las cuchillas entre los ladrones? En su momento, fuentes policiales informaron de que la pareja rumana que detuvieron en la capital y que, posteriormente fue encarcelada por decisión judicial, enviaba las hojas de afeitar para Rumanía donde eran revendidas en el mercado negro o, incluso, en las tiendas de dicho país. La pareja de ladrones, con residencia temporal en el norte de Portugal, parece que recorría las tiendas de Galicia desabasteciéndolas del citado artículo. Vamos, que esto no pasaba en los tiempos de las Filomatic que se anuncairon a bombo y platillo en los años sesenta.

Por lo tanto, parece que el destino de las cuchillas está en otros países. En segundo lugar otra de las «ventajas» es que, por lo general, los paquetes no tienen sistema de seguridad. Además son muy pequeños, con lo cual pueden agacharse en cualquier lugar sin despertar demasiadas sospechas. A mayores, es posible cargar con muchos a la vez. Asimismo, a la hora de ser enviados a otros lugares, el coste de transporte no es muy elevado.

Con todo este panorama no es de extrañar que los responsables de los supermercados y tiendas suban por las paredes porque, dijeron algunos, por cada paquete de cuchillas que les robaban tenían que vender cuatro o cinco para recuperarse de la pérdida. Por cierto que hay una gran variedad de precios dependiendo del número de unidades, si son de doble, triple y hasta cuádruple hoja y dependiendo del material. El precio máximo en algunos establecimientos para algunas marcas llega a rondar los 20 euros, aunque por término medio es de entre 8 y 11, aproximadamente.

«Hasta el Avecrem»

La situación provocada por los hurtos en los establecimientos comerciales no está para bromas. «Aínda que pareza increíble eu xa tiven a oportunidade de ver días atrás nun hipermercado dunha coñecida cadea multinacional, de fora de Lugo, como tiveron que meter en caixas de plástico con chave de protección as pequenas caixas coas pastillas de Avecrem», explicó una cajera de un supermercado lucense que recordó que, sus jefes, les suelen dar con frecuencia instrucciones sobre las medidas de seguridad que deben adoptar para evitar los robos en los establecimientos.

Las pérdidas que sufren los locales por los robos son cuantiosos porque no solo roban los clientes sino que, en algunos de gran volumen, también lo hacen algunos empleados.