La votación pasó desapercibida en las facultades lucenses

La Voz

SANTIAGO CIUDAD

«Ah, pero, ¿ya empezaron las votaciones?» preguntó ayer por la mañana y con bastante asombro un joven a pocos metros del salón de actos de la Politécnica, lugar en el que, aunque el estudiante lo ignoraba por completo, estaban instaladas las urnas para votar al próximo rector de la USC: el catedrático de Enxeñería Química Juan Casares Long-quien fue el elegido- o el catedrático de Historia, Lourenzo Fernández Prieto.

Tanto en esta facultad como en Veterinaria, Empresariales, Humanidades y Ciencias se repitieron situaciones muy semejantes: la mayor parte de los universitarios consultados no sabían quienes eran los candidatos a ocupar el rectorado de su universidad, no sabían donde estaban ubicadas las urnas y, como es lógico, no habían votado. Uno de los miembros de la mesa de Relaciones Laborales y Humanidades resumió la situación diciendo que «le doy el titular: los estudiantes de la USC pasan de las elecciones».

Los miembros de las mesas electorales afirmaron a última hora de la mañana de ayer que notaban mucha más abstención que en la primera jornada de votación, que se celebró el 5 de mayo con siete candidaturas a escoger. «Vino bastante menos gente, pero tampoco es significativo porque se puede votar hasta las 18.30 horas», señaló uno de los miembros de la mesa de Empresariales.

Aunque la escasa participación del alumnado saltaba a la vista al ver las urnas vacías o casi, no ocurrió lo mismo con el profesorado. En la facultad de Ciencias, por ejemplo, poco antes de las 13.30 horas ya había votado más del 50% del electorado. En Humanidades también se registró bastante asistencia hasta ese momento, mientras que en el resto de las facultades la participación se estaba manteniendo con respecto a la votación del 5 de mayo o incluso algo menos.