La ternera sabe mejor en Momán a ritmo de cumbia

X.M.P.

LUGO

A primeras horas de la tarde de ayer, en el momento en que la llamada del estómago acaba por hacerse irresistible, dos personas llegadas a Momán preguntaban si había fiesta. Tomaban como base el número de coches aparcados en la carretera de Vilalba y en algún prado cercano, muy superior al de otros días.

La respuesta solo podía ser afirmativa. Pero en el sí podían y debían entrar otros detalles, pues la fiesta tenía el ambiente que se necesita, con música para animar el cuerpo, y una dimensión gastronómica, con la carne ao caldeiro como protagonista, que encerraba un claro sabor local. No en vano se trataba de la Festa da carne ao caldeiro organizada por la cooperativa local Xertigán con la colaboración del Concello de Xermade.

Los ritmos de cumbia del dúo que animó la sesión vermú duraron hasta después del inicio de la comida, con la empanada y el lacón presentes ya en las mesas. Después, tras esos interesantes teloneros, llegó la estrella del día; y lo hizo en grandes cantidades, para satisfacción de los más de 400 asistentes a la fiesta.

A la comida acudieron los respectivos alcaldes de Xermade y de Muras, Tomás Rodríguez e Issam Alnagm, así como el pregonero -José Mouriño, jefe provincial del Servizo de Industrias e Calidade Agroalimentaria de la Xunta-, responsables de Xertigán -el presidente, José Antonio López Tomé, y el gerente, David López- y el párroco de Momán -Luis Rodríguez Patiño-. Todos compartieron un menú con valor añadido, pues, como explicó López, demuestra que el producto que se cría es de calidad. El sabor final estaba a tono con ese nivel.