Uno de los ladrones que tiene más antecedentes en Lugo, José Berrio Jiménez, volvió a sentarse ayer en el banquillo de acusados. Esta vez acusado de robos con fuerza en vehículos. El fiscal pedía que le fuese impuesta una pena de dos años y seis meses, sin embargo acabó fijando un año que fue lo que pactó con el abogado. Esta pena fue aceptada por Berrio.
Sobre las once y media del 8 de octubre de 2008 forzó un coche que estaba aparcado en el Camiño Real y se llevó unas gafas. Seguidamente fue a la zona del Hospital Xeral donde manipuló varios vehículos que estaban estacionados en el interior del recinto. Forzó la manilla de uno de ellos en el que causó daños valorados en 125 euros. Luego fue a la calle Penarrubia donde agentes de la Policía lo localizaron con la cabeza metida en el interior de un Golf en el que no llevó a cabo sustracción alguna.