Óscar Rivas es miembro de la dirección de la Sociedade Galega de Ornitoloxía. Al comentar la aparente reducción del número de gorriones en el ámbito urbano, se muestra cauto y señala que en este asunto no hay datos objetivos en Galicia. Por tanto, al igual que Xosé Salvadores (Adega) y Benedicto González indica que se trata de percepciones, de apreciaciones subjetivas. Sí señala que el gorrión es una especie muy ligada al medio agrario y, por tanto, como otras, muy sensible a los profundos cambios que ha sufrido los cultivos.
Señala que sí es cierto que en algunas ciudades europeas parece darse un acusado descenso del número de gorriones, pero, en el caso de Galicia, «agora mesmo non hai datos científicos». Es más, un estudio realizado por la Sociedad Española de Ornitología parece concluir que es una especie que se encuentra estable en cuanto a su número.
En las ciudades europeas en las que la desaparición de los gorriones es más acusada, los expertos no aciertan a explicar con claridad a qué se debe. Hay incluso quien apunta a las dificultades de las citadas aves para anidar en los actuales edificios, sin apenas huecos en las fachadas. Para algunos ecologistas no hay duda de que en las grandes ciudades la contaminación es una de las causas.
La dura competencia que plantean otras especies, como las palomas, es señalada por otros como una de las causas de la aparente reducción del número de gorriones en los ámbitos urbanos. Pero no sólo en ellos. Según algún estudio, en los naranjales valencianos hay zonas en las que la presencia de estos pájaros es muy reducida.