Apoyo para tener un trabajo y vivir de manera independiente en su propia vivienda sin necesidad de contar con los cuidados familiares en todo momento es el principal anhelo de buena parte de los jóvenes lucenses con discapacidad. El deseo es similar al de las personas de su edad, pero para quienes sufren una discapacidad, sea física o intelectual, hacerlo realidad «cuesta siempre el doble», como se desprende de un estudio impulsado recientemente por el Cermi (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) y como confirman colectivos que trabajan en la provincia, como Auxilia y Aspnais (Asociación de padres o tutores de personas con discapacidad intelectual).
Las oportunidades laborales, así como las dificultades a la hora de estudiar, acceder a una vivienda o tener independencia económica varían mucho en función del tipo y del grado de discapacidad, como destaca el gerente de Aspnais, Manuel Fernández Santos. «Un discapacitado físico -declara- pode non ter tantas dificultades para desenvolverse na vida como un discapacitado intelectual, que polo xeral necesita máis apoio». Aspnais desarrolló una existosa experiencia piloto en la que varios discapacitados intelectuales vivieron unos días en un piso con un monitor.
Para Aquilino González, vocal de barreras arquitectónicas de Auxilia, si un joven no se forma lo suficiente, no encontrará un trabajo cualificado y no ganará lo bastante para tener mayor autonomía personal. En su opinión, «para alcanzar esa independencia es imprescindible estudiar para tener un nivel y competir en el mercado laboral». El informe del Cermi señala que solo un 9% de los discapacitados cursa estudios universitarios. «Es la pescadilla que se muerde la cola», comenta Aquilino, que considera que «falta el empujón, la decisión de no quedarse solo con la secundaria». Un excesivo proteccionismo es una de las causas de ese bloqueo, como resalta Aspnais. «O plantexamento dos pais é: ''¿Que vai ser do noso fillo o día que nós non esteamos?''; pero a pregunta debe ser: ''¿Estamos preparando aos nosos fillos para o día de mañá?''. E a resposta é que non», precisan.