En el barrio Feixó, donde ahora vuelven a tener abierto el Marux, todavía recuerdan la lucha que hace más de diez años tuvieron que montar muchos de los residentes en el inmueble número 43 de la calle Perpetuo Socoro, esquina con Otero Pedrayo. En los bajos y en el entresuelo del establecimiento funcionó un club que se llamaba Scala 3 y que acabó siendo cerrado por decisión gubernativa.
En este establecimiento trabajó durante alguna temporada María Francisca Soto, conocida artísticamente con el nombre de Pandora (juzgada y condenada en los años 90 por prostitución). Esta mujer llegó a tener problemas con la jefa del Scala 3 porque ésta no quería que actuara completamente desnuda y, mucho menos, que fuese sentándose en cueros sobre los clientes que acudían a la sala.