Directivos de la asociación de vecinos de Vilaxuste especifican que no sabían nada de la factura de los bancos y que fue el concejal el que actuó por cuenta propia
09 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los directivos de la asociación de vecinos de Vilaxuste, en Portomarín, aseguran que no tenían ninguna noticia de que el concejal Marcos Sánchez, había solicitado una subvención utilizando el nombre de la asociación. «No nos gusta nada que se hagan las cosas a espaldas nuestras», aseguran.
Los representantes vecinales reconocen que hablaron con el edil en el 2008 para trasladarle la necesidad de sustituir los bancos de la iglesia que estaban en pésimo estado. «Dijo que lo iba a arreglar y nada más, a partir de ahí nosotros no intervenimos en nada más».
La realidad es que los bancos aparecieron a finales del verano del 2008. «Pensamos que era una gestión del Concello para solucionar el problema, pero no que figuraba el número de identificación fiscal de la asociación en la solicitud».
Los vecinos también se llevaron una gran sorpresa al conocer que existe una solicitud de subvención presentada en un organismo público para restaurar la madera del templo y en la que no figuran los bancos. «La parte de madera de la iglesia estaba en muy mal estado y por ello se arregló casi por completo en el año 2000 y no creemos que se estropeara tanto. Lo único que falta ahora es el zócalo, por lo que tampoco entendemos que se pida una ayuda para algo que ya está hecho».
Los representantes vecinales de Vilaxuste también lamentaron que más de un año y medio después de la entrega de los 20 bancos la empresa que los suministró esté todavía sin cobrar.