El edil de Seguridad reconoce que la falta de bomberos «es un problema grave si hay un suceso de magnitud»

La Voz

LUGO

Sin parque de bomberos, ni en Viveiro ni en la comarca. Y con solo tres trabajadores, los que conforman la plantilla permanente, en el Grumir viveirense. El incendio registrado ayer evidenció, una vez más, la absoluta precariedad de medios para combatir emergencias que padece A Mariña. Ayer, como en casos anteriores, la escasez de profesionales se suplió con el esfuerzo y la entrega, no siempre reconocidos, de los pocos efectivos disponibles.

«El camión que tenemos está muy equipado, pero en caso de un incendio de gran magnitud, Viveiro tendría un problema serio en estos momentos. Habría que recurrir a Alcoa y As Pontes», reconoció ayer el teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, el socialista Rafael Fernández Amor, directamente afectado por el suceso, pues reside en ese edificio.

«Esperamos que (la Xunta) retome la subvención del Grumir -la plantilla actual está compuesta por un bombero profesional y dos chóferes- pero, sobre todo, hay que reivindicar que la Xunta dé el paso definitivo en el parque de bomberos, pues por parte de la Diputación no hay problema». Y es que, admitió Fernández Amor, tampoco basta con que el Grumir esté al completo, con 12 operarios, además de los tres fijos, ya que solo estos últimos están cualificados y equipados para actuar en un incendio.

Solo la desidia de las administraciones, de todos los colores políticos, explica que en A Mariña no funcione un parque de bomberos, cuando las instalaciones de Barreiros se levantaron hace un lustro. De la puesta en marcha de este servicio y de la construcción del parque de Viveiro hablará el Consorcio Provincial de Bomberos, integrado por Xunta y Diputación, en una reunión cuya fecha se fijará esta semana, según anunció el organismo provincial a finales del mes de enero.