Con respecto a la motivación de Lugopatrimonio y de Adega para reclamar en sus alegaciones la no ejecución del proyecto, que son tratadas hoy en la junta de gobierno provincial, los vecinos aseguran que «por suposto» que son conscientes del patrimonio y del interés histórico, cultural, paisajístico y geomorfológico. Pero aseguran que también son conscientes «de que a reforma e ampliación da estrada non vai traer consigo a desfeita do val de Torés». Por el contrario, dicen que con una buena vía de comunicación se acercará a lugar más gente para visitar todos los monumentos.
De estos aclaran que O Castro está a dos kilómetros de la nueva carretera, y la iglesia y de las cuevas de Eiros, O Burro y A Moura está a tres. Tampoco consideran que se vayan a dañar las ruinas del castillo de Torés, de propiedad privada, ni tampoco la denominada Casa de Pardo, como tampoco se perjudicará al valle, dicen.