El vandalismo urbano y los accidentes generan cada año cuantiosos gastos de reparación en el mobiliario urbano. El Concello dice que sólo por los daños sufridos por los contenedores y las papeleras a lo largo del pasado ejercicio económico sufrió pérdidas por valor de 20.000 euros.
En algunos casos de accidentes de tráfico, los daños ocasionados son sufragados por las compañías aseguradoras de los vehículos. No ocurre siempre, pero sí con frecuencia. Más difícil, cuando no imposible, es conseguir que paguen quienes dañan intencionadamente mobiliario urbano. Según datos facilitados ayer por el Ayuntamiento, en el pasado ejercicio contenedores y papeleras volvieron a ser blanco frecuente del vandalismo urbano. En concreto, hubo 78 papeleras dañadas, algunas quemadas.
De los contenedores, los hubo de todo tipo que resultaron averiados o destruidos. Los más afectados fueron los más recientes, los denominados de carga lateral, por el sistema de enganche al camión de la recogida de basura: 17 de estas piezas fueron dañadas. De los de carga trasera, sufrieron deterioros tres. También hubo nueve contenedores de papel y dos de vidrio que padecieron las consecuencias de accidentes de tráfico o de actos de vandalismo.
Los fines de semana son días malos para el mobiliario urbano, especialmente para las papeleras. Pese a que está ya ampliamente extendido el modelo antivandálico, los viernes y sábados por la mañana es frecuente ver algunos de estos recipientes arrancados de sus postes.
En el 2008, a mediados de diciembre, el Concello había contabilizado 72 papeleras dañadas (79, en el 2007) y 20 contenedores (39 en el 2007). Parece romperse una cierta tendencia a la mejoría que se había producido en los tres años anteriores.