Los lobos vistos a siete kilómetros de Lugo y a los que acusan de matar a los corzos de Recimil, bien podrían ser los mismos que atacaron a los perros de los socios del club de caza Francelos, de Castroverde, cuando salieron a una batida al jabalí el 20 de diciembre pasado. Dos de los canes, valorados en 3.000 y 5.000 euros, aparecieron muertos, con señales inequívocas de que habían sufrido un fiero ataque. De otros dos nada se sabe y a un tercero lo encontraron al día siguiente, exhausto y murió media hora más tarde.
Exigencias
A Emiliano López Reguera, el presidente del club de caza, todavía le dura el enfado por la respuesta dada por Medio Ambiente cuando fueron a denunciar lo ocurrido con sus perros. Los daños causados por el lobo únicamente los indemnizan cuando se trata de caballos, ovejas y vacas. «¿Para que lles temos que poñer microchips os cans?», dijo. «Esixénnos de todo, ata carretar os cans en remolques con carteles de transporte de animales vivos, e cando temos un problema, ¡que nos amañemos!».
Emiliano López Reguera explicó que están esperando a que finalice la temporada de caza para decidir si finalmente solicitan una batida.
Enfado
Pero, lo que realmente no le perdona Emiliano López a un funcionario de Medio Ambiente que fue a examinar los perros muertos lo que le dijo. Asegura que le comentó que uno de los canes había sufrido un infarto y el otro un ataque de un raposo.
A López Reguera no le sorprende el caso de Recimil. Él tiene constancia de la presencia de lobos, cada vez mayor, por los montes lucenses y aproximándose con más asiduidad a las casas en busca de comida.
El grupo de cazadores inicialmente tenía previsto plantear una reclamación ante la Xunta para exigir los daños causados por los lobos a sus perros. Éstos están valorados en cantidades muy superiores a las que están estipuladas las indemnizaciones.