Aunque la nieve y el hielo dieron una pequeña tregua ayer en la capital lucense, donde apenas hubo complicaciones, los problemas persistieron en el resto de la provincia, sobre todo en las comarcas de Os Ancares y A Fonsagrada. En este municipio nevó abundantemente en la noche del viernes y los fonsagradinos se encontraron ayer al levantarse con una capa de nieve de unos setenta centímetros, que dificultó seriamente la circulación por las carreteras y dejó varios núcleos sin luz, sobre todo en la zona del valle de Burón.
Debido a los problemas para circular por algunas carreteras de la villa fonsagradina, Protección Civil tuvo que trasladar a algunas personas enfermas durante varios kilómetros hasta lugares a los que sí pudieron llegar las ambulancias del 061 que las llevaron a los centros de salud de Lugo, O Cádavo o Meira. También el vehículo de Protección Civil de este último concello tuvo que ponerse a disposición del médico del PAC local para ir a atender algunas emergencias a los propios domicilios de los enfermos.
En Cervantes, aunque las máquinas consiguieron poco a poco ir limpiando las vías principales, no ocurre lo mismo con las secundarias. Así las cosas, en la parte más alta, es decir, de Doiras para arriba, sigue habiendo aldeas aisladas. Desde la panadería Os Ancares explicaban ayer que no pudieron llevar el pan a núcleos como Bustelo, Vilaluz, Trigais, Chan de Lagares, Pereira, Folgueiroa, Chao o Sevane. Tampoco pudieron hacer el reparto por la costa lucense y para llevar el pan a la capital tuvieron serias complicaciones. De hecho recorrer los 14 kilómetros hasta la autovía a Lugo les llevó hora y media, frente a los diez minutos habituales.
En Pedrafita, un día más, el problema no estuvo en la nieve, sino en las placas de hielo, de ahí que desde el Concello recomendasen a los que tuviesen que conducir que lo hiciesen con suma delicadeza.
La comarca chairega no fue ajena a los problemas derivados de la gran cantidad de nieve caída. En Vilalba, por ejemplo, hacía tiempo que no nevaba tanto como ayer y ello hizo especialmente difícil circular por la mañana por las calles del casco urbano. En el resto de Terra Chá, las carreteras secundarias acumulan ya nieve de varios días, agravando los problemas de suministro de pienso a las granjas, la recogida de leche y otros servicios básicos.