La Asociación de Nais e Pais (Anpa) del colegio Anexa ha pedido por escrito al delegado territorial de Educación, José Jesús Ramos Ledo, que se modifique el acceso al centro para evitar que los escolares tengan que cruzar el aparcamiento de Maxisterio. El presidente del colectivo, Alberto Fernández, señaló que «vamos para un año de retraso con este tema y, aunque entendemos que hubo un cambio de gobierno en la Xunta, ya nos cansamos de buenas palabras».
«Pedimos que los niños no tengan que atravesar la calzada para entrar o salir del colegio. Hay dos señales de tráfico en el aparcamiento, pero los peatones allí no tienen un paso delimitado», criticó el presidente, destacando que se trata de un colegio de educación primaria e infantil. Es decir, de niños de entre tres y once años que, apuntó, «salen corriendo del colegio al aparcamiento, donde hay coches maniobrando para entrar o salir. Es peligroso y ya tuvimos varios sustos. ¿Tendremos que esperar a que haya una desgracia para que se tomen medidas?», criticó Fernández. Representantes de la asociación se reunieron con Ramos Ledo en septiembre, pero registraron sus peticiones por escrito un mes después.
Por Pintor Corredoira
Estas mismas reivindicaciones se expusieron en la reunión de octubre del consejo escolar del colegio, cuya dirección considera que es cierto que hay un peligro en el aparcamiento de Maxisterio, pero consideran que la posibilidad de trasladar la entrada a la calle Pintor Corredoira tampoco sería la solución.
La directora del colegio, Pilar Redondo, declaró que «esta es una decisión que debe tomar la Consellería de Educación, no la dirección del centro», pero matizó que «Pintor Corredoira es una calle con una acera muy estrecha y en la que hay muchos problemas de tráfico en las entradas y salidas de clase».
De hecho, en la página web del colegio hay una fotografía tomada el pasado 2 de diciembre a las nueve menos cinco de la mañana, en la que se puede ver a un coche en Pintor Corredoira invadiendo el carril contrario (en principio, para aparcar en la acera que está junto al colegio) mientras otro coche circula en sentido de bajada hacia República Argentina. En esta página también se critica que los padres «ocupen» las aceras en las entradas y salidas de clase, obligando a caminar por la carretera a los peatones, o que aparquen en el espacio reservado al bus escolar.