Expertos analizan retablos de la iglesia de Meira, que se restaurarán para continuar las mejoras del templo
LUGO
La restauración de cuatro retablos de la iglesia de Meira es el paso que falta para completar trabajos de mejora realizados en el templo en años pasados. Así lo explica el párroco, Miguel Asorey, que afirma que varios restauradores han pasado ya por la localidad recientemente para conocer en detalle la situación de esos elementos, cuya construcción se sitúa en los siglos XVII y XVIII.
Los retablos corresponden a capillas que flanquean el altar mayor del templo, dedicadas a Nuestra Señora de Meira, San José, al Cristo y a la Virgen de los Dolores. El párroco manifestó que los trabajos eran posibles ahora, una vez suprimidos los problemas de humedad que durante años padeció la construcción. Precisamente la colocación de ese drenaje permite afrontar esa restauración, que de otro modo, dijo, resultaría inútil. No se han apreciado, dijo Asorey, problemas de carcoma.