Sobrevolar la ciudad de Lugo en un avión militar, saltar en paracaídas junto a un instructor, ver aviones acrobáticos en plenas maniobras, o presenciar los aterrizajes de precisión de los aviones participante en la vuela aérea. Estas y otras muchas posibilidades son las que tienen los lucenses que desde ayer visitan el aeródromo de Rozas, plagado de máquinas voladoras y espectáculo durante todo el día. Hoy habrá actividad desde las once de la mañana hasta las ocho. ¡A disfrutar!
Y mientras en Rozas se lo pasan de lo lindo, quien está muy preocupada y tensa es la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, que ayer mismo comunicaba a la Diputación que no se va a poder hacer la transferencia de los hospitales por ahora porque está muy apurada con el asunto de la gripe A. Parece que incluso en septiembre seguirá muy ocupada por dicha gripe y posiblemente ni entonces se pueda ejecutar el traspaso. ¡Quien iba a decir a los lucenses que los más afectados por la gripe A serían ellos y la conselleira Farjas! ¡Mala pata hombre! Tor tiene sentencia. Parece que ya hay sentencia sobre el lío del Pazo de Tor, y los amantes de los viajes a Sudáfrica le ganan la partida por ahora a Medio Ambiente. Una sentencia, de la que sospechosamente alguien envió ayer por fax solo la parte final, dice que tiene validez el cambio de estatutos realizado por la fundación. Es decir, que la fundación se independizó de la Diputación y el Conselleiro de Medio Ambiente de la época, Pachi Vázquez , no actuó a tiempo y les permitió volar libres. Y ahora veremos en qué acaba el lío de una fundación financiada con fondos públicos pero gestionada por personas independientes de manera vitalicia. ¡Cosas de esta provincia!
Y tirando ya hacia lo sagrado, felicitamos a la promoción de 1.943 de seminaristas, que volvió a celebrar su reunión anual en la catedral de Lugo. «Nos reunimos cada año desde la salida del seminario» explicó uno de los participantes. A la reunión asistieron diez sacerdotes de los 36 de aquella promoción: «Tan sólo quedamos 19, y 12 todavía ejercemos». La celebración comenzó con misa del Obispo y acabó con almuerzo. Buena misa y buena mesa, ¡larga vida!