La normalidad vuelve lentamente a la planta inundada en el Concello

LUGO

El concejal Rozas dice que el incidente es una muestra más de las «chapuzas» del gobierno local

25 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los plásticos que cubrían muebles y ordenadores en la tercera planta del edificio administrativo del Ayuntamiento (antiguo seminario menor) desaparecieron ayer, al mismo tiempo que regresaban los funcionarios. De la inundación que, a causa de las obras para renovar el tejado, provocó la lluvia del pasado miércoles, aún quedan huellas, como algunos fluorescentes sin instalar y los puntales de hierro que aseguran la placa. Estos apuntalamientos se hubieran instalado, al parecer, de todos modos, debido a las obras para reforzar la placa que separa la tercera planta del tejado. Populares y nacionalistas exigieron ayer que en las obras municipales, especialmente en las que afectan a inmuebles del Ayuntamiento, se extremen las medidas de seguridad.

Los funcionarios municipales destinados en la tercera planta del edificio administrativo volvieron a trabajar ayer, después de que el miércoles tuvieran que abandonar este piso y el jueves permaneciese cerrado. Lo ocurrido en el antiguo seminario menor es, en opinión del popular Enrique Rozas, «una chapuza más» atribuible al tipo de gestión que practica el gobierno local.

El citado edil del PP se mostró sorprendido de que los responsables municipales que controlan las obras y la propia empresa que las ejecute no adoptarán medidas en previsión de que lloviese; algo que -destacó- estaba anunciado en las previsiones meteorológicas.

Rozas recordó que la situación que se dio en el citado edificio municipal no es nueva. Hace poco ocurrió en O Palomar. En las obras de renovación de la cubierta, la falta de previsión -dijo- hizo que la lluvia inundase el polideportivo y destrozase el parqué.

El alcalde, José López Orozco, apenas quiso comentar ayer los problemas vividos en el edificio administrativo del Ayuntamiento. Indicó que son cosas que pasan cuando se ejecutan obras; ocurren incluso en las que se hacen en la propia casa. En todo caso, señaló que, si hubo daños, la empresa que ejecuta las obras de la cubierta tendrá que asumir las responsabilidades. El alcalde declaró que supervisó directamente el estado en que estaba la planta en los momentos en que se vio afectada por el agua.