El BNG tensa las relaciones con el PP en un intento de que silencie a Rozas

LUGO

El gobierno municipal habló ayer de nuevo para colocar en el mercado político las obras una y otra vez difundidas del Fondo Estatal de Inversión Local. El equipo de López Orozco juega tranquilo, y eludiendo la polémica, en el campo de la política municipal mientras la oposición (PP y BNG) se dedica a disputar entre ella un llamativo juego de ataques y contraataques. Ayer la carga partió del Bloque que niega que practique algún tipo de mendicidad política frente al PSOE e insiste en que a estas alturas ni se le ocurre pensar en un posible pacto en el Ayuntamiento. El motivo del incendio en el que se queman nacionalistas y populares es el modelo de gestión del parque de bomberos.

Desde la Transición, pocas veces se había visto una situación así en el Ayuntamiento de Lugo: los grupos de la oposición, a la greña. El Bloque quiere la comarcalización del parque de bomberos y la puesta en marcha, como medida provisional, de un servicio de retenes voluntarios pagado (al menos en parte) por la Diputación. Lo de los retenes no convence al PP, que ve en ellos un parche, que no garantiza la adecuada cobertura de las necesidades de la ciudad cuando los bomberos tienen que salir a otros municipios.

Los populares aseguran que hay un informe del secretario municipal que dice que las salidas, por sistema, no están previstas en el reglamento municipal, pero sí pueden producirse esporádicamente, cuando la situación lo requiera. Y ahí se lanzó el Bloque.

Xosé Anxo Lage, portavoz municipal de los nacionalistas, echó mano de la memoria y recordó que existe un decreto de 1997, firmado por el entonces alcalde, Joaquín García Díez, que, más o menos, viene a decir lo que, a su juicio, rechaza ahora el PP, por boca de Enrique Rozas. Los populares actúan con incoherencia, en opinión de Lage, que se pregunta si García Díez habrá cambiado de opinión. De no ser así, cree que debe desautorizar a Rozas, del que dice que quiere abrir un frente en los bomberos como antes lo intentó en la Policía Local. Resulta llamativo que, al hablar del conflicto en el citado cuerpo de seguridad, Lage se inspire en el último parte del guerra del ejército franquista: «Cautivo e desarmado o exército rebelde na Policía Local, o PP abre unha nova fronte de batalla nos bombeiros», declaró Lage.

El portavoz nacionalista, en respuesta a preguntas del periodista sobre si tras el ataque al PP en defensa de tesis que coinciden con las del gobierno local socialista hay algún intento de acercamiento al equipo de Orozco, manifestó: «Non estamos necesitados de ningún auxilio dese tipo». Agregó que «a estas alturas o BNG non vai entrar no goberno municipal para lavarlle a cara noutras materias».

Historia y dignidad

Afirmó también, siempre en el marco de la respuesta a la citada pregunta: «O BNG non mendiga ningunha parcela de poder. Fai tempo que quixemos organizar un goberno de coalición e alguén, coa súa actitude, o impediu, e ese alguén preside a corporación municipal».

Lage dijo que los nacionalistas hacen oposición rigurosa «e con decencia».