Usos sociales y culturales con una inversión que puede alcanzar el millón de euros

La Voz

LUGO

Aunque la propiedad no está aún conseguida, los usos que el Concello quiere dar al edificio, que consta de bajo y de dos plantas, parecen claros. La idea que maneja el gobierno local consiste en instalar en el primer piso el centro de día, que funciona provisionalmente en un local alquilado en el casco urbano, y en dedicar la segunda planta a usos múltiples.

Aunque el proyecto no está cerrado, parece probable la propuesta de crear en esa segunda planta un espacio abierto que incluya también un salón de actos. La consecución de un espacio para actividades culturales -aliviada parcialmente por la rehabilitación de la escuela habanera, en la que se contó con fondos de la comunidad de montes de Lagostelle- del que hoy carece el Concello es uno de las razones que ha movido al Concello a impulsar esta compra. Por otro lado, las posibilidades no se agotan en el edificio, ya que la propiedad incluye un solar en la parte trasera.

Hace meses, el portavoz de Terra Galega, Jesús Veres, propuso la construcción de un auditorio en la antigua nave del Senpa, señalando que el municipio carecía de una instalación de ese tipo. El gobierno local (PSOE) rechazó esa idea, y ese edificio se dedicará, entre otros fines, a garaje municipal y sede de Protección Civil y del Grumir.

Por otro lado, el coste necesario para rehabilitar la Casa da Botica podría alcanzar, según algunas estimaciones, el millón de euros.