El Ayuntamiento de Guitiriz expropiará la Casa da Botica si no logra un acuerdo de compra

X.?M.?P.

LUGO

El Ayuntamiento de Guitiriz está decidido a acudir a la expropiación para comprar la Casa da Botica si no consigue cerrar un acuerdo con todos los propietarios del inmueble. Esa falta de acuerdo con todos los dueños de la propiedad es el escollo contra el que llevan años chocando los propósitos municipales, encaminados a adquirir el edificio y destinarlo a usos socioculturales.

En el pleno de anteayer por la tarde se aprobó, con los votos del PSOE y de TEGA, la opción de iniciar la expropiación si es la última posibilidad. La propiedad está dividida en 210 partes y los dueños de 206 han mostrado su disposición a la venta, según fuentes municipales. La adquisición del edificio, pese a no haberse cerrado aún, está presente desde hace años en los planes del gobierno local, que incluso pidió un crédito de 420.000 euros para ese fin. Teniendo en cuenta el desembolso total, la adquisición de las cuatro partes sobre las que aún no hay acuerdo podría representar unos 8.000 euros.

La compra no será el único desembolso que afrontarán las arcas municipales si resulta necesaria la expropiación, puesto que también se abonará una cantidad a los inquilinos. Con esas personas -que, según fuentes consultadas, estarían dispuestas a dejar el edificio a cambio de una cantidad- hay un acuerdo verbal. Mientras tanto, el Concello parece dispuesto a iniciar los pasos si en un horizonte inmediato no se aprecian cambios.

Un paso que debe dar el Concello es la publicación del expediente de expropiación cuando esté listo. Luego se abrirá un plazo en el que los afectados podrán presentar alegaciones. En cualquier caso, el proceso, de acuerdo con fuentes consultadas, podría dilatarse ante la falta de acuerdo mutuo, si bien en este caso se ha aplicado una tasación conjunta -la otra posibilidad sería una tasación individualizada- que favorece una menor duración de los trámites.

Derribo imposible

En principio, la expropiación no suele resultar en estos casos un trámite tan habitual como sí se da en otros -construcción de infraestructuras o de redes de servicios generales, por ejemplo-. De todos modos, era una posibilidad que ya se le abrió al Ayuntamiento guitiricense hace años, pues en el 2007 se tomó el acuerdo plenario de catalogar el terreno del edificio como suelo dotacional. Con ese acuerdo, además, se aseguraba la conservación del edificio y se evitaba su demolición.