Plan general, Residencia, cementerio y pedáneos centraron el debate en el último pleno ordinario
LUGO
La Corporación municipal de Sarria celebró un pleno ordinario que solo constaba de 5 puntos en el orden del día. Los 4 primeros eran de escaso calado y los ediles los despacharon en menos de diez minutos. El debate puro y duro llegó en el apartado de ruegos y preguntas en el que la oposición sacó a relucir temas importantes que suscitaron un amplio y acalorado debate.
En el orden del día hubo unanimidad total y se aprobó la bonificación del impuesto de contrucción para dos casas del área de rehabilitación, el estudio de detalle de una obra y la ordenanza para que todos los impresos de la página web se ejecuten en formato PDF.
El debate comenzó con el ruego de la oposición al alcalde para que los pedáneos que aseguran que el regidor obligó a dimitir fueran elegidos democráticamente. Después de varios minutos no quedó claro el proceso que se va a seguir para renovar esos cargos.
El plan general de ordenación municipal fue el tema que suscitó más polémica. Desde el PP solicitaron información sobre el documento y los responsables municipales respondieron que Urbanismo lo había evaluado hace varios meses y que lo podían consultar cuando lo estimaran oportuno. Los ediles de oposición y gobierno entraron en un debate en el que unos acusaban a los otros de oscurantismo y esos se defendían asegurando que el documento era público y que por lo tanto no había nada que ocultar.
El plan de encauzamiento también fue objeto de debate. En este caso la oposición preguntó sobre los 10 millones prometidos por la Confederación Hidrográfica del Norte. Garrido respondió que el proyecto estaba transcurriendo según los plazos establecidos y que existía el compromiso político de ejecutarse hasta el final.
La situación de la Residencia también volvió a enfrentar a los ediles sin nada nuevo.