Más de medio millar de lucenses fallecen cada año como consecuencia del consumo de tabaco. Del total de las muertes, alrededor de 466 son de fumadores directos, mientras que cerca de 40 se producen en personas que han estado expuestas al ambiente contaminado por humo de tabaco, el llamado tabaquismo pasivo. Las cifras se desprenden de los datos a nivel autonómico dados a conocer por la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec) en el seno de la décima Semana sin humo, que se celebra en toda España. De este modo, cerca de 4.000 personas mueren anualmente en Galicia por enfermedades derivadas del tabaco: unas 3.650 por consumo directo y unas 300 por tabaquismo pasivo.
El tabaquismo activo representa la primera causa de muerte evitable en los países desarrollados, mientras que el pasivo es la tercera. La Encuesta anual sobre hábitos de consumo de tabaco y tabaquismo fue realizada en Galicia con 219 personas en 10 centros de salud. El colectivo médico considera que Ley antitabaco se está «relajando», y por esta razón reivindican que la normativa que prohíbe el consumo de cigarros, cigarrillos, puros y demás se amplíe a todos los espacios públicos, incluidos bares y restaurantes. Demandan que estos lugares estén «al cien por cien libres de humo», ya que consideran que la sociedad española «está preparada para ello».
Ampliación de la legislación
En este sentido afirman que el sector de la hostelería «es el punto débil de la ley» que entró en vigor en enero del año 2006, puesto que únicamente regula lo que deben hacer los locales que tienen una superficie de cien o más metros cuadrados, que son un porcentaje pequeño del total.
Portavoces de la Agamfec consideran que la ampliación de la legislación «beneficiará a los que fuman y a los que no», ya que cuantos más espacios libres de humo existan, más razones tendrán los adictos al cigarrillo para abandonar el hábito nocivo, mejorando así su salud y la de los que le rodean.