Lugo es una de las provincias de España con peor cobertura de móvil

La Voz

LUGO

Tanto Lugo como Ourense son dos de las provincias de España con más «zonas de sombra» en la cobertura de telefonía móvil, según distintas operadoras. Fuentes en Galicia de Telefónica Móviles admitieron estar al corriente de esta situación y destacaron que tienen dispuestas partidas presupuestarias para mejorarla, pero el rechazo popular a las antenas impide materializar la inversión.

Todas las empresas de telefonía móvil están interesadas en aumentar la cobertura, para que la gente hable más por teléfono y aumentar así su volumen de negocio. El problema es que la gente se niega a que instalen una antena de telefonía en su edificio o en zonas próximas, puesto que gran parte de la población considera que son perjudiciales para la salud.

Esta creencia, generalizada en toda España, parece estar especialmente arraigada en Galicia, puesto que fuentes de Telefónica la calificaron como «la comunidad más problemática de España, con diferencia» en este tema. La misma fuente explica que, por este motivo, «estamos insistiendo en que las antenas no suponen ningún perjuicio para la salud, tienen unas emisiones muy por debajo de los límites establecidos y, lo que es más, muy inferiores a las de las antenas de televisión» que plagan terrazas y tejados.

El problema, afirman, afecta tanto a las zonas urbanas como a las rurales, puesto que en ningún sitio se llega al 100% de cobertura. En el caso de Lugo, hay zonas de sombra en diversos puntos de la capital que no tendrían por qué serlo al encontrarse en zonas elevadas o comerciales; y en casi todas las parroquias rurales. En algunas de ellas, como en San Pedro de Labio, Ombreiro o Román son más las zonas sin cobertura que las que sí tienen.

Saturación

La falta de antenas no solo conlleva dificultades para dar cobertura a una zona determinada, sino que provoca saturaciones en los propios dispositivos.

Es relativamente frecuente estar en un sitio en el que, en principio, hay buena señal pero en el que, de repente, llega un mensaje en el que se explica al propietario del teléfono que ha recibido una llamada mientras tenía el móvil ocupado, apagado o fuera de cobertura. Cuando esto ocurre y no se da ninguna de las circunstancias señaladas, es que la antena transmisora de la zona estaba saturada en ese momento.

Esto es algo que, según indican los representantes de las compañías, solo podrá cambiarse si hay más antenas. Es complicado saber de cuántos dispositivos dispone cada una de las empresas que operan en un punto geográfico, ya que esa es una información que no se proporciona. Cuantas más antenas haya, mejor servicio y, se supone, mayor clientela. Por ese motivo, se considera una cuestión intrínseca al negocio.

En lo que sí se insiste es en que, todo aquel que tenga problemas de cobertura en un punto concreto, que se dirija a la compañía. El representante de Telefónica Móviles asegura que «estaremos encantados de revisarlo», insistiendo en que tienen presupuesto listo para invertir en estas cuestiones, pero parado por las dificultades que aparecen en cuanto se habla de la posibilidad de instalar una nueva antena.

La ubicación de las mismas está regulada por el Ministerio de Industria, aunque algunos Ayuntamientos también tienen normativa específica.