Los controles de alcoholemia en el ámbito urbano tienen una amplia aceptación social, como medida preventiva frente a los accidentes. Sin embargo, el modo en el que se han desarrollado algunos aspectos de los llevados a cabo más recientemente en la capital han provocado una dura crítica desde distintos frentes, entre ellos el sindical (CSIF, mayoritario en la Policía Local) y en el PP, así como en ámbitos vecinales. El aspecto que despierta críticas es el traslado de los conductores a las instalaciones de la Policía Local para realizar la prueba correspondiente con el etilómetro de precisión. Las opiniones están enfrentadas. Mientras el grupo municipal popular carga contra la citada fórmula, el ex director general de la Policía Local de Lugo y próximo jefe de la de Alcorcón dice que no es la fórmula deseable para utilizarla habitualmente pero que es frecuente, aunque haya opiniones jurídicas en contra. A su vez, el abogado lucense Xaime Dapena cree que es una práctica «irregular».
El sindicato CSIF no dudó en señalar el pasado lunes que el traslado de los conductores al cuartelillo de la Policía Local es irregular, hasta el punto de que en algunos casos podría ser ilegal. Ayer, el concejal popular Enrique Rozas dijo que en su opinión, con la fórmula del traslado de los conductores parados en los controles a las dependencias policiales se pueden producir situaciones que resulten realmente graves. «Ya es hora de que los responsables de la Policía Local tomen las riendas y pongan freno a la situación que se está viviendo, y que va más allá de los problemas derivados de la aplicación de la reestructuración del cuerpo».
Rozas dijo que habrá más de un problema que acabará en el juzgado. «Esto va a acabar mal», se arriesga a pronosticar el citado edil del PP.
En cuanto a la situación hecha pública por el sindicato CSIF, en relación con el traslado a las dependencias policiales de los conductores para realizar las pruebas con el etilómetro de precisión, Rozas declaró que también él tiene información de los hechos a los que se refirió el citado sindicato. «Me parece que es grave» y solicitó que se investigue el asunto. Añadió: «La Policía tiene que estar especializada», señala. Dijo que no parece razonable que los agentes que antes estuvieron en el área de atestados y que tienen formación en este campo hayan sido trasladados a otros servicios.
Federación de Asociaciones
El presidente de la federación vecinal de Lugo, Jesús Vázquez, dijo que, si los acontecimientos se desarrollaron como parece, da la impresión que ocurrieron, no en Lugo, sino en una ciudad de un país tercermundista. Indicó que lo razonable es que si se dispone la realización de un control, de alcoholemia en este caso, esté debidamente planificado en cuanto a los medios. Es decir, le parece que el alcoholímetro de precisión debe ser utilizado en el lugar en el que se efectúa el control.
Vázquez señaló que un cuerpo que acaba de sufrir una profunda reestructuración y que cuenta con un director general, que cobra un «soldo xugoso», no deberían darse situaciones como la que describió el citado sindicado. El presidente de la Federación de Asociaciones reclamó planificación a la hora de programar los servicios.