El vecino de Muras rescatado enfermo en su casa está ingresado en Calde

La Voz

LUGO

Andrés Fernández Otero, vecino de Muras que fue rescatado de su casa en malas condiciones en días pasados, se encuentra hospitalizado en el hospital de Calde, según señalaron algunos vecinos de su pueblo -el núcleo de Campo da Cruz, en la parroquia de Viveiró-. Desde hacía varias semanas venía arrastrando problemas de salud; sin embargo, no recibió ningún tipo de atención.

Andrés Fernández Otero tiene como únicos familiares a algunos primos, según dijeron algunas fuentes. Recibía una pensión no contributiva que en algunas ocasión ni siquiera llegó a cobrar. En el pueblo fue muy comentado el caso de que el banco le devolvió el dinero de su pensión después de no llegar a cobrarlo porque en su día se negaba a abrir una cuenta bancaria. Tuvo que mediar en el asunto un cura de la zona.

Precisamente, el alcalde local, el popular Issam Alnagm, manifestó sobre este asunto que se habían hecho gestiones, en años pasados, para lograr que cobrase una prestación.

Sin entrar

Mientras tanto, Issam Alnagm, aseguró ayer que nunca había logrado entrar en el domicilio de ese vecino pese a haberlo intentado varias veces. Recordó que se le había ofrecido la posibilidad de trasladarse a los pisos para la tercera edad que funcionan en la capital del ayuntamiento desde hace años, aunque no la aceptó.

Ese vecino, dijo, tampoco participaba en comidas organizadas por el Concello. Hace varios días, se le murió, a varios metros de su casa, un ternero, cuya recogida fue gestionada por el Ayuntamiento, según comentó a este periódico el alcalde local. Un trabajador del Concello logró entrar en la casa porque el dueño lo confundió con un hermano del operario municipal, con el que sí tiene, de acuerdo con la información del regidor, algo de relación.

En alguna ocasión se le llevó comida, repartida en colaboración con la Cruz Roja. Sí la aceptó, según el alcalde, aunque sin mostrar una actitud receptiva que abandonase la tendencia habitual a evitar las relaciones sociales. Tampoco la trabajadora social del Ayuntamiento consiguió, según Issam Alnagm, entrar en el interior de la vivienda. Esa imposibilidad parecía responder a una forma de vivir que el alcalde definió como «a su manera».

El vecino sufrió en días pasados, antes de ser rescatado, un deterioro de su salud que le llegó a impedir hablar. Como informó este periódico, la vivienda está en malas condiciones y carece de servicios básicos.