Dos funcionarios de la prisión de Bonxe resultaron heridos al ser atacados por reclusos

La Voz

LUGO

Dos funcionarios del centro penitenciario de Bonxe resultaron lesionados como consecuencia del ataque de reclusos. De la situación informó ayer el sindicato CSI-CSIF que tiene mayoría de representantes en el penal. Uno de los internos llegó a prender fuego con una antorcha de fabricación casera en un incidente que se produjo en la enfermería. La agrupación sindical reclama que Instituciones Penitenciarias resuelva con contundencia este tipo de conductas.

El primero de los incidentes a los que hizo referencia el sindicato ocurrió en un acto de diligencias judiciales a un interno del centro penitenciario de Teixeiro que fue conducido a Bonxe para dicho trámites. Cuando era trasladado desde el módulo de ingresos al departamento en el que debía permanecer mientras durase su estancia en la prisión lucense, el recluso arremetió, «sin mediar palabra, ni la menor muestra o indicio de una posible actitud violenta», contra uno de los funcionarios de servicio.

La misma fuente sindical reseñó que, después del ataque, el interno se parapetó en su celda e inició una serie de actuaciones «de carácter muy violento». Recuerda la CSIF que este preso había protagonizado en meses previos varios altercados que provocaron su regresión de grado y el traslado al Centro Penitenciario de Teixeiro.

Como consecuencia del incidente, el funcionario resultó con una luxación de mandíbula. Asegura el sindicato que las lesiones no fueron mayores, «debido a la rápida intervención de sus compañeros presentes en aquel momento».

Prendió fuego

«Teixeiro está a 20 minutos de Bonxe. ¿Cómo es posible que internos de demostrada inadaptación, no asistan a las diligencias judiciales directamente en Teixeiro que cuenta con unas medidas de seguridad que no hay en Bonxe?», planteó el sindicato. La cárcel lucense no tiene condiciones para albergar a presos conflictivos. Actualmente otros dos están clasificados en primer grado.

El segundo incidente fue el pasado día 26. Un jefe de servicios resultó contusionado como consecuencia del altercado que provocó en la enfermería un interno que prendió fuego con una antorcha de fabricación casera. «El funcionario, que estaba solo, con ayuda de internos logró arrebatarle la antorcha, pero éste siguió manteniendo una actitud violenta. Salió del hospital acompañado por la médico y un funcionario de servicio al que se le exige que arriesgue su integridad en una función que no le compete», dice CSIF, que recuerda que la sala de convalecencia no reúne las condiciones necesarias para la custodia de este tipo de personas.

«Estos hechos que se producen contra los trabajadores de manera creciente, debieran provocar una profunda reflexión de los responsables de la seguridad de Instituciones Penitenciarias», apunta el sindicato.