El PP asegura que el PSOE se niega a que la Policía Local controle la sala de Tráfico por «amiguismos de Rábade»
LUGO
El concejal del PP Enrique Rozas declaró ayer que el PSOE no quiere que se encargue de la sala de control de tráfico la Policía Local por «amiguismos del concejal responsable, José Rábade». El popular afirmó que «el hermano del responsable del gabinete de tráfico está contratado por la empresa que gestiona la sala de control» y, subrayó, «es una persona próxima a Rábade».
El aludido contestó que le parece «absolutamente indigno que se foscalle ata eses niveis». Añadió que tiene «a mesma consideración e respeto» por el responsable de la sala que por el resto de la plantilla y recordó que «cando se fixo a adxudicación da sala, eu non estaba aquí». Tildó las declaraciones del popular como una «trapallada» y aseguró estar dispuesto a discutir sobre «a competencia da empresa», pero no sobre las adjudicaciones «que fanse á luz e taquígrafos».
En el pleno del pasado lunes, el PP pidió que se encargara de la sala de control la Policía Local (en lugar de una empresa adjudicataria) para asegurar que haya servicio los 365 días del año y las 24 horas del día. Al ser el cuerpo de seguridad el responsable, el popular considera que se ahorraría dinero, aunque ni PSOE ni BNG coincidieron con su parecer.
Pago al BNG
En el pleno, el nacionalista Xosé Anxo Lage acusó a Rozas de «facer o máis absoluto dos ridículos» con afirmaciones de ese tipo y añadió que el popular se dejó llevar «polo espíritu combativo da policía».
Ayer, el concejal del PP aseguró que la actitud del BNG se debe a «las contraprestaciones que obtiene el sindicato de Lage con la última reestructuración». Una de ellas, señaló, ha sido «premiar al representante sindical de la CIG, que ahora pasa a ocupar un puesto en el centro de mando del nuevo organigrama».
El popular insistió ayer en que la Lei de Coordinación de Policías Locais de Galicia establece que sean los propios agentes los que se encarguen del control de las salas, algo que ocurre en A Coruña, Pontevedra y Santiago, subrayó para rebatir algunas de las afirmaciones que se hicieron en el pleno del lunes. Por otra parte, repitió que el Concello ahorraría más de 200.000 euros, los que cuesta la adjudicación, con la medida.