Un vecino de Cospeito, Jesús Díaz, resumió ayer muy gráficamente lo que sienten la mayoría de los habitantes de la zona: «Costaba catro pesetas mantelas en pé e deixáronas caer; ademáis de perder a oportunidade de crear un museo das comunicacións que sería único no mundo». Este vecino afirmó que la desidia de las administraciones es tal que en más de una ocasión dijo él mismo que estaría dispuesto a poner 3.000 euros de su bolsillo para crear un fondo que contribuyese a mantener las torres en pie. «Para mi sería un placer poder reunir una partida de dinero, que dedicaría a la memoria de mi abuelo, Aniceto Anllo, ya que una de las torres fue colocada en sus propiedades».
El mismo vecino, ahora residente en Lugo y dedicado a la hostelería, lamentó la estrechez de miras de muchos políticos, que se avergüenzan incluso de que las torres fuesen construidas por los nazis. «Solo hai que pensar os milleiros de esclavos que morrerían para facer a muralla de Lugo ou as pirámides de Exipto, e non por eso hay que destruilas. A historia avanza a base de erros», aseguró. También hizo hincapié en que en los últimos años «gastaron máis en poñer uns carteis anunciadores que en evitar que caesen as torres».
Por otra parte, varios vecinos de la zona aseguraron que el pillaje sobre la antena de Momán comenzó en la noche del pasado sábado, ya que fue en la mañana del domingo cuando comprobaron que le faltaban numerosos travesaños de la parte inferior. A juicio de los vecinos, la recuperación de las torres parecen ahora una iniciativa imposible motivada solo por la campaña electoral.