La Policía Local de Lugo vuelve a ser objeto de críticas. Esta vez debido al papel que desempeñó en la extinción del incendio que el viernes por la tarde destruyó las dos churrerías que acuden cada año al San Froilán. «A inhibición da policía local foi total», criticó un hombre que pasaba por la zona cuando se desató el fuego. «Co peligro que había nese momento, os rapaces estaban ao redor das churrerías, case encima das chamas e a policía andaba por alí, non facía nada», agregó.
A esa hora -eran sobre las dos de la tarde- decenas de estudiantes de los institutos cercanos, ansiosos por ver de cerca lo que estaba ocurriendo, colapsaron la mediana y las aceras de la avenida Rodríguez Mourelo. Testigos presenciales aseguran que los agentes municipales procedieron a acordonar la zona en que asentaban las churrerías cuando las llamas estaban muy avanzadas. Las mismas fuentes también denunciaron que durante un buen rato los vehículos circularon por la avenida Ramón Ferreiro, a pesar del riesgo de que se produjesen explosiones.
Cortocircuito
Los propietarios de los dos negocios destruidos por las pavorosas llamas, las churrerías Galiano y Don Pepe coincidieron ayer en la causa del incendio. Afirmaron que las llamas se iniciaron por un cortocircuito en el cuadro eléctrico de la primera churrería. Al parecer, durante la mañana se habían producido varias «idas y venidas» de la luz en el ferial.