Política Lingüística rechaza la versión de Quintana de que existe «racismo» contra la lengua gallega
LUGO
El «racismo lingüístico» en Galicia, contra el idioma gallego, denunciado recientemente por el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, fue rechazado ayer por la secretaria xeral de Política Lingüística, Marisol López, quien afirmó que el término no es el más «atinado» para referirse a los que critican los progresos del gallego en la enseñanza y señalan una supuesta discriminación del castellano. López se desmarcó del vocablo racismo y de los que creen que el castellano está siendo discriminado en la comunidad autónoma.
Las diferencias de matiz en el seno del Ejecutivo, en materia lingüística, han llevado en esta ocasión a la responsable de Política Lingüística a replicar a Quintana que sus opiniones podrían crear «crispación» y «conflito». Marisol López propuso resolver la situación de «desigualdade» del gallego «tratando de convencer á xente».
La secretaria xeral de Política Lingüística aseguró que el gallego tiene que dar todavía muchos pasos más para llegar al equilibrio lingüístico con el castellano. Sostuvo que su departamento trabaja en esta línea, «con pequenos avances». López rechazó pronunciarse sobre la situación del gallego en la educación, denunciada por el presidente de la Mesa pola Normalización Lingüística, Carlos Callón, por entender que corresponde actuar a la Consellería de Educación.
Guardia Civil y Policía
Los nacionalistas, en ámbito parlamentario, consideraron además «inaceptable» que Marisol López esté «satisfeita» con la actitud de los cuerpos de seguridad ante el gallego. El diputado Bieito Lobeira reclamó una actuación de la Xunta ante la Guardia Civil y la Policía Nacional «en defensa dos dereitos lingüísticos dos galegos».
Lobeira aseguró desconocer los motivos que hacen «imposible» cualquier tramitación en gallego. El diputado del BNG demandó una acción decidida y con plazos concretos por parte de la Xunta. El Gobierno gallego aseguró que Política Lingüística está muy satisfecha con la actitud y el compromiso de los cuerpos de seguridad ante la normalización de la lengua gallega, y se refirió a la edición del libro En galego, con toda seguridade. Política Lingüística atribuyó las disfunciones existentes a que el proceso de normalización está todavía en marcha y sostuvo que solo cuando finalice «estas circunstancias non poderán darse».