A la vista de las ofertas que había para un mismo lote, no resulta fácil establecer el valor de un bosque de especies maderables. Por ejemplo, el primer lote subastado, perteneciente al monte de Penarrubia, de Lugo, la oferta más baja la presentó Luis Abelleira, 46.247 euros, y los 208 pinos pinaster y 268 pinos radiata fueron adjudicados a Baldomero Fernández en 60.702. Todavía fueron más grandes las diferencias en el siguiente, con ofertas que oscilaron entre los 26.000 y los 43.700 euros.
Al finalizar la subasta, el jefe del Servizo de Montes de la Delegación de Medio Rural, Xavier Bruña, daba algunas claves para esas diferencias en las ofertas. Según explicó, los técnicos de la Xunta realizan la tasación en función de los metros cúbicos, del grosor y de la variedad del árbol, que en este caso fueron pinos de tres tipos, eucaliptos y acacias.
Pero también tienen una gran incidencia las características del monte y, sobre todo, la distancia al punto de destino, máxime con el precio actual de los combustibles. Aquí es dónde se puede justificar una diferencia importante, dado que si son árboles para aserradero y hay uno cerca, le resulta mucho más barato el transporte. Entre los pujantes había alguna empresa importante de aglomerado que no consiguió ningún lote.
Bruña dijo que el parón en la construcción no se está notando en el de la madera, que sigue fuerte.