El obispo lucense presidió los actos, que también contaron con la participación de parte de la corporación
26 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Si cuando el Corpus se celebraba en jueves festivo era uno de los tres del año que brillaban más que el sol, ayer, domingo, el tiempo respetó esa máxima religiosa y el buen tiempo estimuló la animación en la capital lucense y en los demás municipios en los que hubo procesiones. En Lugo, varios centenares participaron en la que tuvo lugar a mediodía, en esta ocasión especialmente larga. También fue muy concurrida la de Viveiro y destaca especialmente la de A Fonsagrada donde, según algunas estimaciones, hubo alrededor de 2.000 personas.
Los actos en la catedral lucense comenzaron a las once de la mañana con una misa oficiada por el obispo, Alfonso Carrasco. Seguidamente tuvo lugar la procesión con la carroza que transportaba al Santísimo, a la que asistieron parte de los miembros de la corporación municipal, incluido el alcalde, José López Orozco, que acudieron acompañados por la Banda Municipal. Durante cerca de una hora la comitiva recorrió Pío XII, Bo Xesús, Santa María, Praza Maior, Rúa da Raíña, Santo Domingo, Soidade, Armanyá y regresó por el mismo itinerario desde Santo Domingo.
El paso de la procesión fue seguido por bastante público que se concentraba en diferentes lugares del itinerario. Como de costumbre, desde numerosos balcones y lugares altos fueron lanzados pétalos al paso de la carroza, que iba escoltada por varias decenas de miembros de la Adoración Nocturna, uniformados con túnicas blancas.
En A Fonsagrada, como siempre, la procesión y la confección de las alfombras florales estuvieron organizadas por los padres de los niños que hicieron la primera comunión. Este año fueron ocho niños y niñas, número considerablemente menor que el del pasado, que fueron alrededor de 14, y hace más de una década lo normal era que comulgasen entre 20 y 25.