Orozco echa balones fuera y vuelve a culpar a Vivenda

L.R.I.

LUGO CIUDAD

«¿Hice yo las viviendas? ¿puso el solar el Ayuntamiento? ¿metí yo allí a los gitanos?», preguntó ayer por la tarde el alcalde de Lugo, José López Orozco, a una comisión vecinal del barrio da Ponte que logró reunirse con él en el pabellón municipal durante el partido que disputó el Azkar contra el Carnicer. El regidor lucense volvía de esta manera a «echar balones fuera» del Ayuntamiento y a apuntar a la Consellería de Vivenda e Solo como principal responsable de la adjudicación de 25 de las 57 viviendas de protección oficial de las calles Fermín Rivera y Aquilino Iglesias a familias gitanas, 14 de ellas de O Carqueixo.

Acompañado por la concejala de Muller e Benestar social, Carmen Basadre, y el edil de Infraestructuras, José Piñeiro, que también estaban presenciando el partido, Orozco trató de convencer a los vecinos de que el papel del Concello de Lugo en el proceso de selección se limitó al de «mero tramitador de expedientes». «Yo no puedo hacer absolutamente nada, la adjudicación es un acto reglado y una vez que se cumplen todos los requisitos legales, yo no puedo cambiar nada», se justificó el regidor lucense, visiblemente nervioso por la situación.

La edila de Muller apoyó punto por punto la argumentación del primer edil. «Ide a Vivenda, eles son os que teñen agora os prazos», instó a los vecinos. «¿Por qué no van ustedes a explicarle esto al delegado de Vivenda?», secundó Orozco. «Porque ya estuvimos con él esta semana y nos dijo lo mismo que usted», justificó uno de los vecinos.

«Entonces tendremos que ir a la guerra porque al barrio da Ponte van a llegar veintitantas familias y 300 gitanos de golpe», clamó un vecino.

En el improvisado encuentro se vivieron momentos de tensión. Para uno de los concentrados la responsabilidad es de los políticos «por hacer pactos». «No se puede pactar y entregarse a los nacionalistas», gritó otro. «El Ayuntamiento de Lugo no hizo pactos con nadie», sentenció el alcalde. Otro instante tenso se produjo cuando Orozco invitó a uno de los residentes de A Ponte a ponerse en su lugar -papel de regidor- para que comprobase los sinsabores del cargo. «Si unas viviendas de promoción pública las hace y las otorga Vivenda, ¿qué haría usted y qué le diría a los vecinos que le van a protestar pidiéndole a usted soluciones?», preguntó.

«Pero la licencia la da el Concello», resaltó otro concentrado. «¿Se compromete a que no dará la licencia [de primera ocupación] para que no vayan?», inquirieron. Orozco eludió la respuesta y salió por la tangente: «Gustaríame que comprendérades que eu non teño potestade sobre a adxudicación e que viñerades falar comigo e me dixerades: ''alcalde, veña con nós falar con Vivenda e axúdenos''».