Los petroglifos actualmente aún no tienen todo el reconocimiento que merecen, pero en la Edad Media la situación era mucho peor. Según los conferenciantes, en aquella época eran asociados a rituales paganos y en consecuencia muchos fueron destruidos y a otros, sobre todo a los circulares, les grabaron cruces y otros símbolos católicos, añadidos que actualmente se diferencian perfectamente.
Aunque la mayoría son círculos, también hay dibujados animales, cazoletas y cerraduras, entre otros grabados. En O Farelo, las catas para estudiarlos comenzaron hace sólo dos o tres años por parte de los investigadores de la USC, a raíz de que Varela Cadahía llamase la atención sobre su importancia y encabezase la oposición a que la zona fuese cruzada por una línea eléctrica de alta tensión.
Los trabajos también permitieron descubrir varias mámoas y castros, dejando patente la riqueza arqueológica de los montes de O Farelo. Aunque la mayoría están en terrenos comunales, fue conseguida la autorización de la empresa del parque eólico para realizar los trabajos de catalogación y conservación.
Una de las principales amenazas es el fuego, que los daña. En este lugar el peligro es mayor debido a la abundancia de monte bajo y tojos, si bien recientemente fue limpiado el monte. También se quejaron de la falta de señalización, que debe hacer el Concello.