El restaurante Campos rehabilita una casa para ampliar su negocio

LUGO

El propietario del restaurante Campos, Manuel Vázquez, calcula que en la próxima primavera podrá abrir al público la ampliación de su establecimiento hostelero, como consecuencia de la adquisición del edificio número 2 de la Rúanova, que tiene su fachada hacia la plaza do Campo. Se trata de la incorporación de tres plantas de 150 metros cuadrados, que incluyen paredes medianeras de más de un metro de ancho, con lo que la superficie total no es muy elevada

Vázquez apuesta en la ampliación de su negocio por los comedores privados y por una bodega en la planta baja del inmueble en la que servirá raciones de cocina de los platos específicos del restaurante. Esta zona, según el propietario, está orientada hacia las cenas de los días de semana y constituye una apuesta para el responsable del negocio de hostelería.

La apuesta del Campos en esta nueva etapa son los comedores reservados. Dispondrá de uno en la primera planta con capacidad para 30 plazas y de otro en el segundo piso, que Vázquez pretende dedicar a catas y presentaciones de vinos y a reuniones de diferentes colectivos. Se trata, según el propietario, de disponer de una sala para presentaciones, que posteriormente se pueda utilizar para servir comidas. Vázquez reconoció que pensaba en determinados colectivos que suelen utilizar sus instalaciones.

Vázquez apuntó que contarán también con una zona con un ambiente especial para poder tomar una copa y fumar un habano.

La incorporación del edificio número dos al conjunto llevó aparejada la reforma completa de la cocina, tanto en acabados como en equipamientos, y de los aseos.

La actuación interior del edificio consistió en su acondicionamiento para su uso como restaurante; en la renovación total de la cubierta y en la limpieza de la fachada. Ésta se mantiene en la primera planta, como originariamente.

La reforma, diseñada por el equipo de arquitectos GAU, supuso excavaciones arqueológicas. En las realizadas, según Vázquez, encontraron restos de estructuras medievales.

En los bajos de la ampliación funcionó hasta hace algún tiempo una barbería y en la planta segunda una peluquería de mujeres. Las otras plantas eran viviendas particulares.