¿Por qué en Lugo no se coge el bus?

Gadea G.Ubierna

LUGO CIUDAD

En 2007, el transporte urbano perdió 79.883 usuarios. El concejal responsable del servicio se pregunta el porqué mientras anuncia «ajustes» a corto y medio plazo

13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El año pasado, 2.043.387 de lucenses subieron a los autobuses urbanos, mientras que en el año anterior, el 2006, la cifra fue de de 2.123.270. Este descenso, de casi 80.000 usuarios, no es novedad ya que en los últimos nueve años el descenso de usuarios ha sido progresivo. El concejal de Régimen Interior y Protección da Comunidade, José Rábade, anuncia que el Concello investigará este cambio de hábitos con un estudio de movilidad; pero antes, promoverá algunos «ajustes» en el servicio. He aquí los pasos a seguir.

1 ¿Por qué cada vez se utiliza menos el transporte público?

La flota de autobuses urbanos de Lugo es, según José Rábade, una de las más modernas de España. Consta de veinte autobuses, de los cuales el 40% utiliza biodiésel. Son modernos, la media de edad son seis años, y están adaptados para minusválidos o cochecitos de bebé. Por eso, el concejal descarta que los motivos del rechazo sean los propios autobuses y busca otras razones. Hasta la fecha, cree que los motivos son dos: el descenso de estudiantes en el Campus de Lugo y las obras de la carretera de Santiago, la Ronda da Muralla o la Volta da Viña. Las obras conllevan cortes de tráfico y cambios de itinerario y eso, parece ser que no gusta al usuario. Rábade, a través de una tabla comparativa de los últimos nueve años, mostró que en 2000 y 2001 hubo un «pequeño repunte», que coincidía con las épocas en las que se aumentó la flota, se reformó el servicio en los sábados por la tarde, domingos y festivos. Además, eran las épocas de mayor número de universitarios (rondando los 12.000), en las que las líneas 10 y 12 vivieron sus años dorados .

2 ¿Qué medidas va a tomar el Concello?

En primer lugar, Rábade explicó que el Concello va a tomar medidas en dos sentidos. En primer lugar y a corto plazo, habrá «pequeños ajustes» y se presentará una nueva guía de transporte urbano. En segundo lugar y a medio plazo, al igual que están haciendo los ayuntamientos de Ferrol y Ourense, se encargará un estudio de movilidad, muy probablemente con Transportes Metropolitanos de Barcelona. En este momento están negociando precios.

3 ¿Cuándo se editará la nueva guía y dónde se repartirá?

El concejal no especificó la fecha de edición, pero explicó que se repartirán en todos los centros sociales, dependencias municipales y centros públicos en general. Rábade dijo que tiene constancia de que hay muchos ciudadanos que no conocen el servicio de transporte público y, por lo tanto, no lo utilizan. Esto es algo que tiene que cambiar y, en su opinión, una guía actualizada con horarios, frecuencias, paradas y otros datos, animarán a los ciudadanos a dejar el coche en el garaje.

4 ¿Qué aportará el estudio de movilidad?

En primer lugar, visión de futuro. Es decir, saber por qué la gente prefiere su coche al autobús urbano y qué medidas hay que adoptar para cambiar esta costumbre, tan arraigada. Por ese motivo, uno de los principales objetivos del estudio es adaptarlo a la agenda 21 y conseguir reducir el uso del transporte privado. El principal riesgo de este estudio, que se hará por convenio con la empresa de transportes de Barcelona, es el coste de las medidas que proponga. Rábade explicó que todavía se está negociando el precio del convenio que, como mínimo, será de 100.000 euros, aunque ya hay una subvención del Inega. Por ejemplo, suponiendo que el estudio de movilidad dictaminara que Lugo necesita más flota, sería una decisión a mirar con lupa, ya que cada uno de los autobuses nuevos cuesta 230.000 euros. Sobre la fecha de publicación, no hay datos concretos, pero Rábade confía en poder firmar el convenio antes del verano. El tiempo de elaboración es de diez meses.

5 Mientras tanto, ¿en qué consistirán los «ajustes a corto plazo»?

El concejal de régimen interior y protección a la comunidad aseguró que, para las medidas drásticas, el equipo de gobierno prefiere esperar a los resultados de ese estudio de movilidad. Eso significa que no habrá cambios significativos en cuanto a horarios o servicio. Lo que se hará será tratar de ajustar la puntualidad al máximo y que el servicio en general, «responda a las exigencias de la gente».

6 ¿Habrá paneles informativos en las paradas con el tiempo que falta para que llegue el siguiente autobús?

De momento, no. Muchas de las personas que no son muy asiduas del servicio no saben a qué hora llega el autobús, por lo que muchas veces lamentan que están esperando sin saber cuánto tiempo falta hasta que al final se deciden por ir a pie o utilizar su propio vehículo. Rábade explicó que es consciente de que esto ocurre, pero matizó que en las paradas aparecen los horarios de las 16 líneas y que las más transitadas tienen una frecuencia de media hora. En cualquier caso, es una de las cosas pendientes para después del estudio de movilidad.

7 ¿Qué deficiencias observa ahora el concejal José Rábade?

«Si te fijas, casi todas las líneas hacen un recorrido Norte-Sur, con sus correspondientes bucles. Si a esto le añades que mucha gente prefiera ir a pie, cosa que me parece muy bien, y la tradición del coche, que hay que modificar, entiendes por qué no tiene la aceptación que debería», explicó José Rábade. Por esos motivos, aseguró que el equipo de Gobierno encuentra imprescindible un estudio en profundidad que aporte cambios concretos. Y a esto, continuó Rábade, hay que sumarle un esfuerzo municipal en promocionar el servicio al máximo entre los ciudadanos.

8 ¿Cuáles serán los principales cambios, aparte de lo que concrete el estudio?

La propia conformación de la ciudad decide cuáles son los cambios a tomar. En ese sentido, Rábade destacó que es importante dar más transporte a la avenida de la Coruña, pero apuntó que esto depende de las obras de la avenida Duquesa de Lugo. A esto hay que añadirle la puesta en marcha del nuevo hospital. En ese momento, dijo el concejal, habrá que replantear las cosas para darle al complejo sanitario «un servicio muy rápido y muy frecuente». Lo ideal, señaló, sería que rondara la frecuencia de quince minutos, pero esta es una cuestión por estudiar. Estas dos infraestructuras serán las que obligarán a hacer cambios al margen de las soluciones prospectivas del estudio de movilidad.

9¿Qué elogios dedica el concejal responsable del servicio al transporte urbano?

A grandes rasgos, tres. Que es ecológico, ya que el 40% de la flota funciona con biodiésel; que es moderno, puesto que la media de edad de la flota son seis años y vienen con todos los sistemas de accesibilidad necesarios; y, quizá el más importante, que es uno de los más baratos de Galicia. En Lugo, desde el pasado 1 de enero, el bollete ordinario cuesta 0,63 euros, mientras que en Vigo el precio es 1,03 euros, en A Coruña 0,96 euros y en Ourense 0,70. Y lo mismo ocurre con los bonos. Aquí, el ordinario cuesta 0,44 euros y el bono con transbordo ordinario 0,63. En el caso de los bonos sociales, el precio es de 0,30 euros y los bonos sociales con transbordo, cuestan cinco céntimos más, 0,40 euros. «Esto hace que sea una de las flotas más modernas de España», concluyó con orgullo Rábade.