Rivera ofrece terrenos para un geriátrico al lado del actual asilo, que reconvertiría en casa consistorial

La Voz

LUGO

Ante las noticias de que Vicepresidencia pretende construir una residencia para la tercera edad en la comarca, el alcalde de Foz, el socialista José María García Rivera, ha dado el primer paso para ofrecer su Concello como lugar de ubicación para este centro.

Su brindis va acompañado con argumentos, uno de ellos es que Foz tiene una ubicación privilegiada en el centro de A Mariña y que también tienen suelo bien situado dentro del propio casco focense para construir el centro. Así lo afirma el alcalde, indicando que los terrenos a los que se refiere son los situados al lado del actual asilo de ancianos de Foz.

Lo que propone el alcalde es trasladar al actual edificio del asilo las dependencias municipales y construir en la finca que circunda al asilo de ancianos, cuya enorme extensión destaca el alcalde, el nuevo centro de mayores que supuestamente quiere hacer la Xunta en la comarca. «Lóxicamente, tería que producirse unha negociación co patronato do asilo e gardar todas as formalidades, así como co propio Concello», advierte el alcalde, que no detalla todavía el destino que tendría el actual consistorio..

Para Rivera el sitio es inmejorable para residencia y a mayores ve la posibilidad de instalar cerca la red de asuntos sociales del Concello. Abundando en su razonamiento, el munícipe socialista apunta que el asilo focense se está quedando pequeño, que hay lista de espera y que incluso podría ser mayor de lo que se cree el número de personas que solicitarían plaza en la residencia, porque la gente se va a solicitar sitio a otros lugares y no la piden en Foz porque conocen ya los problemas de saturación.

Malestar

Al hilo de la demanda, el alcalde focense se hace eco del malestar que, según afirma, existe en la localidad debido a que el patronato del asilo cedió las instalaciones al Concello y este a su vez a Vicepresidencia, para crear un centro de día que a día de hoy sigue sin montarse. Rivera confía que esto se resuelva lo antes posible y que «o que realmente se dixo se poña en marcha».

Se trata de sentarse a dialogar, indica el munícipe, matizando que es un proyecto a ejecutar en un plazo de diez o doce años.