La colocación de las antenas fue uno de los acontecimientos innovadores que vio la comarca chairega en el siglo pasado, como también lo fue la colonización que introdujo el regadío. Curiosamente, la zona de Arneiro, donde se alza una de las antenas, fue uno de los escenarios principales de la colonización.
Juan Novo, presidente de la comunidad de regantes Río Miño-Pequeno, destaca el valor que las antenas tienen más allá del servicio que hayan prestado. «É un dos símbolos», dice.
Esa característica es la que debe tenerse en cuenta para su conservación, opina Novo. «O valor histórico non se lles pode negar; a historia está aí», dice. Novo advierte de que si se producen en las torres desperfectos que amenacen su conservación, la causa estará en la falta de medidas de protección. Por ello no duda en pedir que se estudie algún tipo de uso. «Se cadra, poderían aproveitarse para algo», agrega.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios