El colectivo ecologista Adega, así como vecinos de los barrios de Abella y de Casás, denunciaron una tala de árboles que se está desarrollando en las inmediaciones de las antiguas instalaciones del matadero. Señalan que se trata de los últimos robles, unos treinta, asociados a viejos caminos y deslindes de fincas.
Miembros de Adega solicitaron la presencia de la Policía Local para que se comprobara si los operarios contaban con todas las licencias necesarias para la tala. Según el grupo ecologista, los agentes locales pidieron la detención de los trabajos de corta.
Adega considera que este hecho se suma a otros casos parecidos en la ciudad en los que se «remata con todo vestixio natural representado nas árbores e no seu entorno (...) e serán substituídos por xardíns con magnolios raquíticos ou plantacións dalgunhas árbores bonsais nas mediadas ou na zona de aparcadoiro de vehículos».
El colectivo ecologista afirmas que los barrios de la ciudad «estanse a quedar sen lugares naturais ou zonas de esparcemento ou de disfrute, mentres son substitídos polo cemento ou polos paseos á breira de avenida ou estradas».
Entre los ejemplos que ponen, destacan los casos de O Castiñeiro, Lamas de Prado y ahora Abella. «A antiga carballeira e souto da Chousa foi cambiada por novos edificios de seis plantas como mínimo, emntres que os centenarios castiñeiros fican arrinconados nas medianas das rúas ou do formigón da pequena zona de xogos», señalan desde Adega.
Este grupo pide que el nuevo PGOM contemple la protección de las carballeiros y soutos así como otros espacios naturales que dispone el municipio de Lugo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios