Nacha Pop recuperó sus famosas canciones y el espíritu de los años 80 en las fiestas viveirenses
LUGO
viveiro | Antonio Vega, el entrañable y carismático símbolo del pop español, volvió a Viveiro dos años después de su última actuación. Pero en esta ocasión no actuó en formato solista sino acompañado de la mítica banda con la que saltó a la fama de la mano de su primo Nacho García Vega, Nacha Pop.
Puntuales a su cita, los músicos saltaron al escenario dispuestos a ofrecer, como canta Andrés Calamaro, «lo mejor del repertorio». Con un sonido eléctrico y más cercano al rock que los álbumes de estudio de Antonio Vega, Nacha Pop repasó sus viejos éxitos que sonaron como nuevos. Joyas como Lucha de gigantes, Una décima de segundo y la aclamada Chica de ayer cantadas por la voz intimista y desgarrada de Vega pusieron el vello de punta a sus seguidores, de igual modo que las canciones de «ese chico triste y solitario» llevan décadas representando la banda sonora de toda una generación.
Antonio Vega y Nacho García Vega fueron desgranando, cantando primero uno y luego otro, los grandes éxitos de Nacho Pop. García Vega contagió al público con sus movimientos y sus guiños a Galicia, mientras Antonio Vega, fiel a su estilo dylaniano y austero, apenas se movía. No le hace falta. Su música lo dice todo.
Festival
Por otra parte, la ciudad inaugura esta tarde uno de los festivales más importantes en España de música hardcore-metal. Los veteranos Napalm Death encabezarán el cartel de hoy junto a Madball y Caliban. A partir de las siete de la tarde, los asistentes podrán entrar en el recinto, situado en el estadio municipal de Viveiro. Y todo sin pagar entrada.
El éxito cosechado durante la primera edición con bandas como Sick of it All y Walls of Jericho obligó a la organización, Old Navy Port Crew, a llevar a cabo un festival de mayores dimensiones, programado con dos días de duración y un total de 14 grupos en el cartel de bandas participantes.