pub
portada de La Voz de Galicia

Buscador de contenidos

Elige:

Un perro para doscientos amos

Fecha de publicación:

Llegada a la protectora. «¡Serafín, pero hombre, no tengas miedo...!», le decía ayer una anciana llamada Carmen a uno de sus compañeros de residencia según entraban en la protectora de animales y éste, Serafín, dudaba entre cruzar el umbral o no mientras el 90% de los perros ladraba a los intrusos. Acababan de dar las tres y media de la tarde y el motivo de la visita era, en principio, muy sencillo: elegir un perro para los 172 ancianos de la residencia de Ribeiras de Castro do Lea; pero luego, la cosa no era tan fácil. «Si es que son preciosos... ¿Cómo puede alguien abandonar a estas criaturitas? Yo me los llevaba a todos», sentencia Carmen, quien, desde el primer momento, deja claro que ella lleva la voz cantante dondequiera que esté. «Ya Carmen, pero también sabe usted que eso no puede ser», le contesta la animadora de la residencia y también artífice de la idea de adoptar a un perro, Montse Campo. Junto a la animadora, Carmen y Serafín, otros dos ancianos de la residencia, Elena y José, recorrían el pasillo central de la protectora de Lugo, donde se revolvían unos trescientos perros, inquietos por la visita y por el calor, tanto más pegajoso allí. Incluso Serafín, que en principio renegaba un poco, es incapaz de resistirse a las zalamerías de Chufa, una perra salchicha que les acompaña desde el primer momento, y a la que él mismo acaba por acariciar. «A mí me gusta esta, Montse», insiste Carmen, que no se da por vencida así como así. «Vale, pero tenemos que ver alguno más», le responde la animadora.

Requisitos del animal. En la residencia de Castro de Ribeiras do Lea hace años ya tuvieron un perro pero, al final, tuvieron que prescindir de él porque era demasiado grande. «Lo ideal es un perro pequeño, cuanto más mejor, y también dócil para que ellos lo puedan coger sin problema», apuntaba la monitora social. El presidente de la protectora, Javier García Calleja, les acompañó en la visita, mientras completaba estas explicaciones y señalaba cuáles eran los ejemplares más indicados, según su criterio. «Por ejemplo, ese es demasiado joven. Un cachorro no les sirve porque nunca sabes por dónde te va a salir», explicaba. Los cuatro ancianos, la monitora y él mismo revisaban con atención cada una de las jaulas, en busca de ese perro que va a hacerles un favor y a quien ellos también se lo van a hacer. «A mí me parece una salida muy buena para muchos de los animales que tenemos aquí», apuntó García Calleja.

Objetivos de la medida. El hecho de que la animadora social Montse Campo haya pensado en un perro como otro miembro más de la comunidad de ancianos internados en la residencia, no es nueva. Hace años que se recomienda a las personas mayores que viven solas tener a su cargo un animal de compañía. «Se vuelven muy dejados y ésta es una manera de que adquieran ciertas responsabilidades a diario», comenta Montse. En la residencia ya le han buscado sitio al perro: un jardín interno bastante grande, con sombras y bancos para que sus cuidadores puedan pasar todo el tiempo que quieran con él. Desde el principio, cuando ella les propuso la idea a los 172 ancianos, insistió mucho en la idea de que se trata de un proyecto conjunto, de todos y para todos, como ella misma explica: «Quiero que lo tomen como algo propio porque son ellos quienes se van a hacer cargo de él», dice. Esa responsabilidad implica, de entrada, ponerse de acuerdo entre todos para darle un nuevo nombre; y más adelante, paseos, mimos, baños, alimentación y todos los cuidados que la mascota pueda necesitar. A cambio, sus 172 propietarios se beneficiarán de otras cosas, muy simples en apariencia, pero muy difíciles de lograr al traspasar una determinada edad. «Para mí, lo más importante, es conseguir que salgan al patio donde estará el perro», dice categóricamente, «pero ellos prefieren estar dentro, sentados, aunque en algunos sitios haga más calor que en la calle». El siguiente objetivo a cumplir es aumentar la sociabilidad de los internos, que hablen más entre sí, pero también con el perro. «Lo soltaremos para que también los encamados puedan estar con él, por eso es tan importante el tamaño, para que ellos puedan cogerlo y cuidarlo como los demás», añadió la trabajadora social.

Últimos pasos. Después de casi dos horas en la protectora, los cuatro ancianos encargados de la difícil tarea de elegir un perro de entre 342, están casi de acuerdo. Los finalistas son tres: Chufa, que se lo ha ganado a pulso durante toda la visita; Alba, muy parecida a Chufa; y Saraiba, que sólo lleva tres días en la protectora y mira con bastante miedo desde la jaula en la que pasará 21 días en cuarentena. Eso, si no es la elegida. En este caso, saldría de la jaula para cumplir con todos los requisitos sanitarios precisos: esterilización y comprobación de vacunas, las que ya tiene puestas y las que le faltan. «Yo me encargo de todo, Montse, veterinario, juguetes, bañarlo...», insiste Carmen. «Bueno, ya veremos, porque ésta es una cosa de todos», finalizó Montse.

 

ENVIAR NOTICIA  

Un perro para doscientos amos

* Campos obligatorios
Enviar a:
Tus datos:
 

ENVIAR NOTICIA  

Su envío se ha realizado correctamente

En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia

Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar

 

ENVIAR NOTICIA  

Se ha producido un error
No se ha podido realizar el envío

Revise sus datos y vuelva a intentarlo

Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.

Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar

LVDG_PUBLICIDAD_MIVA:
Un perro para doscientos amos
Varios de los ancianos de Castro Ribeiras do Lea eligen perro para adptar y llevar a la residencia | pradero
 
LVDG_PUBLICIDAD:robapaginas:edi.lugo
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08A
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08B
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08C
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08D
LVDG_PUBLICIDAD_EXTERNOS:08E
LVDG_PUBLICIDAD:10:edi.lugo
Confianza oline. Enlace a más información sobre el certificado © Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A.
Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (España)

R.M. de A Coruña: tomo 2438 del Archivo, Sección General, folio 114 vto., hoja C-2141. CIF: A-15000649.
ojd