1Es cosa bien sabida que, pese a los rigores invernales como los que tenemos ahora encima, la Ribeira Sacra es una tierra propicia para un gran número de especies vegetales. Incluso las plantas exóticas como los cactus llegan a alcanzar aquí un tamaño considerable. Buena prueba de ello es el ejemplar de cuatro metros que puede verse en la imagen de la derecha, que creció pegado a una casa deshabitada de Santalla de Toiriz, en el municipio de Pantón. Según comentan los vecinos, el cactus tiene más de quince años. Su crecimiento solo se detuvo cuando tropezó con el alero de la vivienda, hace un par de años. A pesar de este obstáculo, se le ve tan a gusto en este verde y húmedo rincón como si estuviese en pleno desierto de Sonora.
Otro caso notable
2Si no hubiese sido por esa barrera, el cactus de Pantón seguramente habría seguido su ascensión y ahora quizá estaría alcanzando la talla de un congénere suyo que se alza junto a otra casa en el pueblo de Aira da Vila, en la parroquia de Fión, del municipio de O Saviñao. Este otro ejemplar, del que ya se habló en este periódico hace tiempo, anda ya por los siete metros.
Viticultura y lengua
3Ya hablamos bastante de los cactus y ahora toca hacerlo de las viñas, algo bastante más típico de estas tierras. Los alumnos del colegio Doctor López Suárez de Escairón están llevando a cabo un proyecto de innovación lingüística, por el que fue premiado recientemente el centro, que gira en torno al patrimonio vitivinícola. En esta actividad se encuadra una visita que hicieron esta semana a las bodegas Vía Romana de Chantada. Los alumnos recopilando información sobre el vocabulario tradicional gallego relacionado con el mundo de la viticultura y el vino y para ello preguntan a los que saben.
