La efemérides pasó desapercibida casi por completo en la Ruta do Viño
13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La celebración del Día Europeo del Enoturismo pasó ayer con más pena que gloria por la Ribeira Sacra. En la web del consejo regulador se incluyó un escueto comentario en el que se definía la efemérides como una «buena ocasión» para visitar los viñedos en bancales del Sil y el Miño. Fuera de ese recordatoria, muy poco más. La asociación que gestiona la Ruta do Viño da Ribeira Sacra no organizó actividad alguna y la mayoría de las bodegas asociadas desconocían la conmemoración.
Contadas excepciones
La bodega ourensana de Ponte da Boga fue una de las excepciones. A través de las redes sociales, informó de que organizaría una jornada de puertas abiertas con motivo del Día Europeo del Enoturismo. Otras bodegas que atienden visitas con regularidad funcionaron como un día cualquiera, pese a la puesta en marcha de la Ruta do Viño da Ribeira Sacra.
«La señalización ya esta puesta y nos llaman para concertar visitas, pero del día de enoturismo no sabíamos nada. Fue una pena no aprovecharlo, porque en esta época el paisaje de la Ribeira Sacra es impresionante», señala un asociado de esta ruta enoturística.
Los productores que forman parte de la Ruta do Viño do Ribeiro sí organizaron ayer una jornada de visitas guiadas con motivo del Día Europeo del Enoturismo, que aprovechó la oficina de turismo de Ribadavia para ofrecer información específica sobre las bodegas visitables en esta denominación de origen.
En Rías Baixas también se organizaron actividades relacionadas con la efemérides en bodegas, restaurantes y alojamientos. La Ruta do Viño organizó una jornada especial con sorteo de obsequios para los asistentes.