El museo del tren peligra por el drástico recorte de presupuestos

Luis Díaz
luis díaz MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Las ayudas cayeron un 35% y lleva un mes cerrado por falta de personal

02 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El pasado 11 de septiembre se cumplieron trece años del regreso a Monforte de la locomotora Mikado, después de otros siete de exilio en la estación de tren de León. Superados los tiempos de desidia que motivaron su salida de la ciudad, la vuelta de la vieja máquina de vapor fue saludada con entusiasmo. Estaba llamada a tirar del Museo del Ferrocarril de Galicia, que desde el 2002 pelea por convertirse en un referente para el turismo por el valor del material ferroviario que alberga. Un proyecto ambicioso que, sin embargo, corre el riesgo de descarrilar ahora como consecuencia de la crisis.

Cerrado «por obras»

Desde hace algo más de un mes, un cartel colgado a la entrada del museo del tren informa de su cierre «por obras». El motivo de que no pueda visitarse, en realidad, es diferente del que se anuncia en la puerta. Los contratos de las tres personas que lo atienden, financiados con cargo a los planes de formación de la Consellería de Traballo, han quedado sin vigor y la fundación tendrá que esperar a que se renueven para exponer de nuevo el material restaurado durante todos estos años.

Si se cumplen los plazos previstos, la vuelta a la normalidad podría producirse este mismo mes al menos en lo que se refiere a disponibilidad de personal. Pero aun así, el futuro de las instalaciones que ocupan el antiguo taller de Renfe no parece nada claro.

Dependencia de la Xunta

El Museo del Ferrocarril de Galicia depende de un patronato en el que están representados la propia fundación, el Ayuntamiento de Monforte, la Xunta de Galicia y las diputaciones de Lugo y Ourense. La presidencia corresponde a Agustín Hernández, conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, departamento del que depende en mayor medida la financiación del museo y cuyas aportaciones se han reducido drásticamente como consecuencia de los ajustes motivados por la crisis económica. En concreto, pasaron de 130.000 a 45.000 euros anuales.

El tren turístico Galaico Expreso, dependiente del museo monfortino, que realizó recorridos entre Monforte y Ourense en el verano del 2010, ya dejó de circular este verano por la imposibilidad de asumir los costes económicos derivados de su circulación.